12 jarrones únicos para llenar tu casa de flores este otoño
Fotografía: El Corte Inglés
Existe un concepto en interiorismo y decoración que se conoce como “acentos decorativos”. Cuando hablamos de ello nos referimos a piezas que, sin ser protagonistas absolutas de un espacio, como puede ser un sofá o un mesa de comedor, tienen la capacidad de reforzar el ambiente que se quiere crear y de hacer un boceto más preciso del estilo que se busca. No ocupan grandes superficies, pero su presencia transforma. Los jarrones son esas piezas capaces por sí mismas de convertirse en esos puntos de atención (y no digamos si se acompañan de un buen ramo de flores que coordine con la estancia y/o la estación).
Estas piezas funcionan como toques de color, de texturas y de formas que rompen la uniformidad y generan ese interés visual que persiguen todos los objetos decorativos. Recuerda que cada objeto tiene su función, ya sea práctica o estética (y si son los dos, mejor). Además, son muy versátiles: se pueden cambiar de sitio, combinar con otro tipo de acentos y adaptarse a nuevas tendencias sin necesidad de reformar toda la decoración.
Hemos seleccionado 12 modelos de El Corte Inglés Home que son mucho más que recipientes: son acentos únicos capaces de marcar el estilo de la casa. Modernos, rústicos o sofisticados, cada uno tiene algo especial para que este otoño tus flores y todos los rincones de tu hogar tengan más personalidad que nunca.
01.
Un jarrón de líneas orgánicas
Llevamos ya un tiempo observando que los jarrones estrictamente perfectos están perdiendo protagonismo a favor de piezas que imitan los colores y los volúmenes de la naturaleza: formas orgánicas, contornos asimétricos, acabados imperfectos, colores tierra y degradados… En realidad, estos gestos son los que añaden carácter a la pieza y no hay más que ver este modelo Ogulin para comprobarlo, con sus líneas onduladas y ese acabado texturizado que es pura delicadeza.
02.
Efecto marmoleado
Las superficies lisas ya no se llevan tanto como antes. Ahora compiten en protagonismo unos diseños con vetas visibles y tonos que se entremezclan, celebrando la belleza natural. Por eso, el mármol y los acabados con efecto marmoleado son los reyes de la pista en cocinas, baños, suelos y en pequeños objetos como estos. Y es que se han convertido en tendencia absoluta con esas vetas que, cuanto más grandes, visibles y coloreadas sean, mejor. Este jarrón recoge el tono que más resuena en este momento: un verde degradado que recoge la huella del tiempo y le aporta una textura profunda, sugerente e hipnótica. Rijeka es un jarrón de porcelana realizado a mano, de cuello bajo y formas redondeadas que promete hacerse dueño de cada rincón.
03.
Un jarrón statement
¿Sabes lo que es una pieza statement? Pues son objetos que por su tamaño, su volumen y su capacidad para alcanzar protagonismo funcionan como un punto focal de la estancia, más allá de su función práctica como “contenedor de flores”. El diseño Florencia es majestuoso, con unas formas clásicas que siempre funcionan y una mezcla de verdes, azules y turquesas intensos y degradados que parece que se hizo en otra época. Nada más lejos de la realidad, porque está realizado en cerámica y esculpido a mano por expertos artesanos que utilizan el esmalte reactivo para hacer que cada pieza sea única en su clase. Nunca mejor dicho.
04.
De cristal, esbelto y minimalista
Los jarrones de vidrio transparente, altos y esbeltos son de esas piezas que nunca pasan de moda, aunque ahora están especialmente de actualidad, sobre todo, por su carácter multifunción. Son jarrones que hablan de minimalismo. Y gustan a aquellos que huyen de artificios en su hogar. Por eso, encajan con un ramo sencillo de una sola flor, con un par de tallos con mucha personalidad o con ramas secas y muy, muy largas, que pueden darle un toque japonés muy interesante. En El Corte Inglés tenemos muchas opciones y tamaños de este tipo de jarrones de cristal, que incluso se pueden utilizar a modo de portavelas cuando son más anchos de boca. Sea cual sea su cometido, el efecto es impresionante. Te invitamos a que lo pruebes.
05.
Muy retro y de vidrio soplado
El jarrón Kovel es una reinterpretación moderna de una técnica ancestral: la del vidrio sólido soplado a mano. Sí, esa imagen que seguro que tienes de los artesanos creando burbujas de vidrio fundido, que más tarde moldean con tubos metálicos a altas temperaturas. La maquinaria moderna ha facilitado su proceso, dando lugar a piezas igualmente especiales como este diseño bicolor, con un irresistible guiño retro que se alía con las últimas tendencias. Una verdadera joya para poner bien visible en el salón.
06.
Estilo chinoiserie
Este jarrón encaja dentro de la corriente estética de la chinoiserie, de la que ya hablamos al tratar las sillas. Un estilo que, desde Europa, reinterpreta con una mirada occidental esas piezas exóticas del Lejano Oriente que siempre han despertado tanta fascinación. En la tradición china, los jarrones son auténticos lienzos donde se plasman escenas de la vida cotidiana, símbolos y elementos de la naturaleza. Este modelo Jerson, con sus ramilletes, tallos estilizados, flores y pequeños pájaros, reproduce esa delicadeza y ese trazo grácil tan característico. De boca ancha y realizado en cerámica, es tan bonito que funciona como pieza decorativa por sí mismo, incluso sin flores.
07.
De estilo campestre
Este jarrón hará las delicias de los amantes del estilo rústico, porque está realizado en fibra natural, un material que siempre aporta calidez y textura. Lo especial es su forma de ánfora, con asas laterales y cuello bajo: un giro muy interesante que actualiza el concepto más bucólico del jarrón de campo. Por estilo, encaja de maravilla en casas de aire folk, en viviendas de campo o interiores de inspiración provenzal, donde la naturalidad es la protagonista. Piensa en un aparador de madera decapada, un salón con vigas vistas o incluso un porche cerrado: ahí este jarrón encuentra su lugar.
08.
Cuadros en versión arty
Si hay un estampado que nunca abandona el otoño son los cuadros. Pero esta temporada regresan con más fuerza que nunca, tanto en moda como en decoración, y en versiones inimaginables: desde los más clásicos de aire country club en papeles pintados hasta propuestas mucho más arty, como este jarrón de El Corte Inglés. Aquí, los trazos finos y los colores vibrantes sobre un fondo blanco lo dicen todo. Su acabado rugoso y ligeramente irregular rebaja la rigidez del patrón y le aporta un aire más divertido y naïf. El resultado es una pieza pensada para quienes no buscan solemnidad, sino energía, optimismo y un toque inesperado en casa. El modelo Umag es, sin duda, el suyo.
09.
En formato mini para el comedor
El color ámbar siempre ha tenido un simbolismo especial y nos recuerda a los jarrones de antaño, donde el vidrio coloreado, sin muchos más ornamentos, era el protagonista de las casas de nuestros recuerdos. Este pequeño jarrón de vidrio, en tono ámbar anaranjado que tan bien se lleva con el otoño, recoge lo mejor de la tradición y lo lleva a nuestra mesa. Porque, por su tamaño mini, es perfecto para decorarla, pues ahí sí que puede resaltar. Es más, en El Corte Inglés nos gusta colocar varios de ellos en el centro y llenarlos con pequeños ramilletes de florecillas silvestres, recién cogidas del campo para crear ambiente. Basta con pocos detalles, pero bien elegidos.
10.
De inspiración siciliana
¿Conoces la diferencia que hay entre un jarrón y un florero? A veces nos liamos con los términos, pero conviene aclararlo: un florero está pensado para sujetar ramos (tienen una base estable, una boca adecuada y una función meramente práctica). Un jarrón, sin embargo, va un paso más allá, porque tiene presencia por sí mismo, incluso vacío: es más escultural, más decorativo, una pieza de diseño que podría utilizarse hasta de centro de mesa. Por resumir: todo florero es un jarrón, pero no todo jarrón es un florero.
Este modelo de porcelana llamado Porec es un claro ejemplo. Con guiños a la tradición siciliana, sustituye sus tradicionales limones amarillos, por peras con un acabado blanco y brillante, que rebaja y suaviza la propia potencia visual de estos adornos. No necesita mucho más para destacar sobre una mesa, una consola o una estantería. Incluso, se ven mucho estas piezas en la cocina, donde el arte también debe tener su lugar. Su valor está en su diseño inesperado y divertido.
11.
Un jarrón de estilo marinero
El relieve de este jarrón es lo primero que llama la atención: recuerda a la textura ondulada de las conchas marinas, con ese juego de luces, sombras y movimiento a base de relieves y volúmenes. Ya hemos visto esta tendencia en lo nuevo de Casa Costa, que reúne piezas de inspiración costera fácilmente adaptables a la nueva temporada. El jarrón Medusa es para ellos, para aquellos que abogan por un verano eterno, con objetos con los colores del mar que les recuerden que lo bueno volverá pronto.
12.
Un icono del diseño
No podemos hablar de jarrones sin mencionar el Savoy, todo un icono del diseño del siglo XX. Jarrones hay muchos, de todas las formas y colores, pero jarrones capaces de perdurar en el tiempo y encajar en cualquier espacio sin demasiado esfuerzo, no tantos.Lo diseñó el finlandés Alvar Aalto allá por 1936 y hoy, con sus casi 90 años, sigue robándonos el corazón. Sus formas no son nada tradicionales y rompen completamente con la simetría, pero sus ondas caprichosas tienen algo de poético, y es que están inspiradas en los paisajes de Finlandia y en la forma en la que se desarrollan las ramas de los árboles. En una época en la que se promueve dejar entrar la naturaleza en casa, ¿qué mejor opción?
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