Portugal no te lo acabas: 8 piezas decorativas para llevar su esencia a casa
Cortesía de El Corte Inglés
Portugal está moldeado a base de luz y paredes desconchadas, de tejados y sombras, de ventanas azules donde se cuela el Atlántico. La vida camina sin prisa entre callejuelas pintorescas, casas de colores y comercios anclados en el tiempo. Portugal son cúpulas y chimeneas, ropa tendida en fachadas de azulejos y tranvías como los que describió Pessoa, de esos que "trazan a medio aire su surco móvil, amarillo y numerado". También es fado, playas infinitas y huele a nostalgia cuando amanece asomada al Tajo.
Porque hay lugares. como las casas de pueblo, capaces de despertar recuerdos, inspirar nuevas historias y transformar la forma en la que vivimos los espacios. De esa idea nace 'Lugares: Portugal', la primera entrega de una cápsula que invita a descubrir destinos a través del diseño, la cultura y los pequeños detalles que los hacen únicos. Y es que existen piezas de mobiliario, textiles y objetos decorativos capaces de evocar destinos. Saramago decía que España y Portugal son dos siameses unidos por la espalda que nunca se han mirado a los ojos. Hoy, hacemos la primera escala del viaje en nuestro país vecino y recreamos su esencia a través de estos diseños que inspiran.
01.
Textiles de playa de rayas
Las rayas marineras dibujan los meses más felices del año y son las que potencian el encanto de Comporta. Esta región del Alentejo, conocida como los Hamptons portugueses, refleja esa estética coastal chic a través de los textiles del hogar y de la playa. Equípate este verano con diseños 100% algodón, como esta toalla tipo pareo con hilo tintado, que conserva la transpiración del tejido natural, y una bolsa de playa a juego, con un divertido charm de langosta.
02.
Formas inspiradas en el mar
Estas figuras decorativas capturan la esencia del Atlántico. Son de cerámica, con forma de pez, y se inspiran en la tradición artesanal portuguesa, reconocida a nivel mundial. En este país, los objetos cotidianos se convierten en elementos con personalidad que reflejan su mar, su tierra y su forma de entender la vida de una forma original. Colócala sobre una consola, una estantería o una mesa y úsala también como un pequeño jarrón con florecillas silvestres para aportar color a cualquier rincón. El verano lo merece.
03.
Un centro de mesa de fibras
Una misma pieza puede tener diferentes vidas. Siguiendo con esta estela de objetos que cobran formas inesperadas, ¿qué tal utilizar este centro de mesa a modo de frutero? Está fabricado en jacinto de agua, una fibra natural muy utilizada en cestería que también refleja la esencia artesanal del país vecino. Sobre el office o la mesa de trabajo de la cocina, ayuda a crear ese calor de hogar que hace que esta estancia vuelva a ser el centro de reunión familiar, como ocurría antaño.
04.
Cerámica pintada a mano
Centros como Caldas da Rainha son famosos por su tradición cerámica desde el siglo XIX en Portugal. Este jarrón de rayas pintadas a mano en este país representa lo mejor de su herencia artesanal, donde el trabajo manual da lugar a piezas vibrantes que reflejan la riqueza cromática de sus dos paisajes: el de la costa, con sus azules profundos, y el del interior, con verdes frescos y luminosos, tal y como vemos en los dos portavelas de la imagen.
05.
Una silla para exterior
Al igual que en España, sacar una silla al exterior es un gesto enraizado a la cultura más popular de Portugal. El verano no sería verano sin sentarse con familiares, amigos o vecinos ‘a la fresca’, a hablar de todo y de nada. Es tradición innegociable, la estampa más pintoresca de estos meses. Del mismo modo, los pueblos no serían pueblos sin sus sillas de fibras naturales, como este diseño clásico con reposabrazos y respaldo inclinado para mayor comodidad que nunca, nunca, pasará de moda.
06.
Copas para celebrar la vida
Ni Lisboa, ni Oporto, ni Setúbal: el lugar más portugués de todos es una buena mesa. Porque nada atrae más a un portugués que el hecho de que un plan gire en torno a la comida y a las largas sobremesas con sus seres queridos. Como tal, toda la ceremonia se cuida con mimo y detalle. La cristalería elegida en esta época del año destila esa vida relajada y se inspira en el encanto costero del país, con copas de vino como las Samara. un diseño de vidrio decorado con topitos azules que aportan el toque justo de color para subir el ánimo de cualquier mesa.
07.
El mar como inspiración
Hay una corriente que sigue presente: la forma en que la naturaleza entra en nuestras casas a través de los objetos cotidianos. Lo vemos en este centro de mesa en forma de concha de mar, un pequeño gesto decorativo que hará que una terraza o un porche pase de ser funcional a realmente acogedor y con esencia, como cualquier estampa que podemos capturar en el país vecino. Tiene presencia, protagonismo y sabor a verano y, a pesar de su apariencia delicada, está hecho de cemento, por lo que resistirá el ajetreo estival. Está disponible en dos tamaños diferentes que multiplican su efecto si los combinas entre sí.
10.
Elegancia de cristal
Los objetos de cristal siempre son bienvenidos en casa. Aportan luz, reflejo y esa sensación de lujo silencioso que nunca falla. Lo comprobamos con este jarrón, una pieza hecha a mano, elegantísima, de corte clásico y con acabado estriado. Y es que Portugal tiene un largo idilio con el vidrio decorativo, ya que en la región de Marinha Grande se centralizó la producción de este tipo de piezas por orden del Marqués de Pombal, debido a la abundancia de materias primas en la zona. Si quieres llevarte un trocito de la esencia de Portugal a casa, esta es una buena opción.
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