Objetivo dormir mejor: rutinas y gadgets que realmente ayudan a conseguirlo
Ilustración: Alja / Adobe Stock
Se cuenta que era tal la obsesión por la limpieza de Joan Crawford, que la icónica actriz recubría su cama con fundas de plástico para evitar cualquier contaminación de suciedad o polvo —en realidad lo hacía por toda la casa—. No es la única a la que persiguen leyendas sobre su manera de dormir: al parecer, Charles Dickens orientaba su cama hacia el norte para intentar vencer al insomnio, Stephen King sigue escrupulosamente un ritual de lavarse las manos antes de irse a dormir —"¿Por qué alguien habría de lavarse las manos antes de irse a dormir? No lo sé", dijo él mismo en una entrevista— y Eminem pide ruido blanco en su habitación de hotel cada vez que pasa la noche fuera. Esto no es nada al lado de Mariah Carey, que una vez contó a una revista que para cuidar su talentosa voz necesita dormir 15 horas al día y que lo hace rodeada de 20 humidificadores.
Hoy, en plena era del cansancio crónico, esa relación entre descanso y rutina cobra un nuevo sentido. Y dormir bien depende mucho del entorno: desde las sábanas que elegimos hasta los pequeños rituales que anticipan la noche. En un momento en el que el insomnio se ha convertido en una epidemia silenciosa, prestar atención a lo que nos rodea al dormir —la almohada adecuada, un ritual de belleza, gadgets que relajan— no debería convertirse en un lujo, sino en una forma de autocuidado. Aquí nuestra pequeña guía con trucos para ayudarte a conseguir un descanso óptimo.
Un pijama de algodón
Algunos cambios fáciles y sencillos resultan muy efectivos para dormir mejor. El pijama que utilizamos podría parecer un detalle menor, pero esta elección es uno de esos hábitos que influyen en la calidad del descanso. La pauta se resume en dos premisas: que el pijama sea de un tejido natural, como el algodón, la seda o el lino, porque ayudará a regular mejor la temperatura corporal, y que tenga de un color claro: todo suma, y llevar ropa de color azul claro, rosa, blanco o verde suave ayudan a no sobrecargar nuestros estímulos visuales.
Aromas de ensueño
Además de ventilar el dormitorio a diario y cambiar frecuentemente la ropa de cama, uno de los rituales que mejor conectan con la sensación de calma que incita al descanso es el de perfumar la habitación con aromas ligeros, con olor a limpio y con propiedades calmantes. Aromas como la lavanda, el incienso, la bergamota o el nerolí activan respuestas neurológicas que inducen al descanso profundo: un spray con olor a sábanas recién lavadas, como Coin Laundry de Byredo, una bruma de almohada como la icónica Cocon de Sérénité, de L'Occitane en Provence, son buenos ejemplos de esos pequeños gestos que inducen a la relajación.
Cualquier ritual que te funcione es válido: prender una vela mientras lees tu libro, un baño caliente con espuma, un automasaje de cuerpo con un aceite relajante... elige tu secuencia y mantente fiel a ella.
La cama perfecta
Oscuridad, silencio, un pijama de algodón, un ritual de bienestar... y, por supuesto, una buena cama. Un buen descanso depende directamente de la cama que elijamos y aquí todos los detalles son importantes, de la elección del colchón (muelles ensacados, látex o viscoelástica, en El Corte Inglés tienes una guía perfecta para decidir cuál es el tuyo), a la calidad de las sábanas —de 400 hilos, 600 y hasta 1.000—, el tipo de almohada, o la propia estructura de la cama (con o sin canapé).
Iluminación, libros y deco
El orden visual, el tipo de luz, la calidez de los tejidos, la temperatura de la habitación... son muchos los detalles que ayudan a mejorar la higiene y la calidad del descanso. La decoración del dormitorio puede ser un buenísmo aliado a la hora de dormir mejor y todos los expertos en este ámbito recomiendan apostar por colores y tejidos suaves (de las mantas a la alfombra o el papel de la pared) y materiales naturales (de las sábanas a la mesilla), pero también por buenos hábitos como apagar la luz del techo y encender una luz indirecta y cálida, cambiar el despertador del móvil por uno de mesa (aquí te proponemos uno de Lexon que simula el amanecer), evitar el uso excesivo del aire acondicionado (un ventilador de techo es una opción práctica y estética) o leer un rato antes de acostarnos (Estado civil: cansada, de la periodista de belleza Ana Morales, o Por fin duermo, de la doctora Nuria Roure son dos buenas ideas para mejorar hábitos).
Gadgets para dormir mejor
Los mejores gadgets para dormir mejor en 2026 incluyen dispositivos de seguimiento avanzado como el anillo Oura o el brazalete para el sueño de Garmin, pero también dispositivos que relajan y preparan al cuerpo para entregarse a un sueño reparador: un rato antes de dormir, ya en la cama, puedes probar los beneficios relajantes del antifaz con vibración de Therabody o el dispositivo de presoterapia de Hyperice para piernas cansadas o nerviosas. En la era de la terapia de luz roja, la fototerapia del dispositivo FAQ LED Panel no solo trata los signos de envejecimiento de la piel, sino que también trata la reducción de calambres musculares y molestias articulares, la mejora de la calidad del sueño y el refuerzo del sistema inmunológico.
Rituales de belleza
Los rituales preparan el cuerpo y la mente para el descanso mediante la señalización consistente al cerebro, reduciendo el estrés y facilitando la producción de melatonina. Al establecer una rutina predecible, se activa el sistema nervioso parasimpático, disminuye la ansiedad y, en consecuencia, mejora la calidad del sueño. Y la rutina de skincare es un momento perfecto para establecer una secuencia sensorial mientras utilizamos limpiadores y cremas con ingredientes específicos para tratar la piel durante la noche.
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