14 lámparas de exterior para dar encanto a terrazas, jardines y porches
Cortesía Decora
“A las 2:00 h. serán las 3:00 h.”. A ti también te gusta esa frase, ¿verdad? Llega el cambio de horario, el que más felices nos hace. Los días se alargan y tenemos más horas de luz, pero también es importante saber qué tipo de iluminación elegir para seguir disfrutando al aire libre cuando cae la tarde. Porque las terrazas, jardines y porches se disfrutan 24/7 y la iluminación aquí juega un papel fundamental durante estos meses.
Hablamos de pequeños puntos de luz estratégicamente colocados, de farolillos y guirnaldas, pero también de lámparas más grandes, con presencia y mucho estilo. Esta temporada, la iluminación pivota sobre tres ideas clave: las omnipresentes fibras naturales, la cerámica más elegante y los diseños portátiles más versátiles. Porque la iluminación exterior ya no se conforma solo con ser práctica: también debe ser cálida y decorativa. Ya lo decía el gran Miguel Milá, padre de algunas de los diseños más icónicos del mundo: “Una lámpara está más tiempo apagada que encendida y, cuando está apagada, lo mínimo que puede hacer es no molestar. Y lo máximo, alegrar la vida”. Y eso vamos a hacer, alegrarnos la vida con estos 14 diseños imprescindibles para ambientar exteriores con mucho encanto.
Lámpara "seta" portátil
¿Has oído hablar de las lámparas seta? Son diseños con pantalla en forma de champiñón y cierto regusto retro que tanto vemos últimamente en interior. La sorpresa viene cuando encontramos un modelo tan logrado para poner al aire libre sin miedo a que se estropee (está hecho en PCV). Cada vez vemos más clara esa continuidad que se quiere dar a los espacios interiores con los exteriores, a través de diseños muy similares que tan solo se diferencian por el tipo de material. Esta lámpara tiene tanta personalidad que puede cambiar por completo el registro de cualquier espacio, con su estética moderna y divertida, y sus colores vibrantes (disponible en amarillo, verde o blanco). ¿Su particularidad? Que es portátil, no tiene cables y tiene una luz regulable en tres intensidades. Se carga mediante USB y proporciona una autonomía de hasta 7 horas con la máxima intensidad. ¿Necesitas algún motivo más para no sucumbir a su encanto?
Un farolillo minimalista
La presencia de un farolillo ya produce un efecto relajante, que es lo que pretendemos transmitir en cualquier exterior. Para no abusar de las fibras naturales, es conveniente introducir piezas con otros acabados que rompan con esa homogeneidad, como la madera o el metal. Este farol combina, precisamente, ambos elementos. Este diseño novedoso es perfecto porque tiene luz LED y carga solar, aparte de un diseño muy minimalista, fácil de encajar en cualquier espacio. Disponible en dos tamaños, puedes crear con ellos una composición combinando ambos: en el suelo, en grupo sobre una escalera, en una mesita auxiliar… Generan un juego de luz muy bonito y, como son fáciles de mover, puedes reubicarlos cuando quieras.
Con aire marinero
Hay exteriores con privilegiadas vistas al mar que respiran un inevitable aire costero. El mobiliario y la decoración beben de ese telón de fondo y se empapan de sus colores, sus texturas, su tradición… Las rayas marineras son casi de obligado cumplimiento en este tipo de ambientes, cosa que no solo vemos en los textiles, sino en la lámpara más refrescante de la temporada. Pasadena es un diseño auxiliar cuya base de cerámica está estampada a rayas. Además, tiene una pantalla cilíndrica de forma ancha que le aporta un estilo más moderno. Es un modelo ligero y actual, veraniego y despreocupado, que tanto apetece tener en primera línea de playa.
Guirnalda solar
El tintineo de sus luces no tiene rival. Las guirnaldas son verano en estado puro y el destello tenue que desprenden cuando cae la tarde tiene siempre algo de magia. No molestan, no deslumbran —otra de las máximas que apreciaba Miguel Milá—, solo acompañan. Si quieres ambientar, éste es un buen comienzo, porque encajan igual de bien entre los árboles de un gran jardín, prendidas en el alero del porche o en la barandilla de tu pequeño balcón. La guirnalda Okinawa nos remite a Japón, con una delicada estética de tulipas de bambú, un material ligero y natural que no falla en exteriores. Además, oculta los antiestéticos cables con una cubierta de cuerda. ¿Lo que más nos gusta? Que funcionan con energía solar, se cargan durante el día y se encienden automáticamente cuando baja la luz. Pura estética y eficiencia.
Todo al ratán
Las fibras naturales vuelven a ser el eje central de las tendencias para exterior, aunque este año tienen más protagonismo que nunca. Y es que son capaces de vestir en total look a una sencilla lámpara, desde la cabeza hasta los pies. Sendai es el ejemplo de un diseño refrescante, ligero y muy apetecible para nuestros jardines, terrazas y porches; un objeto que no solo es funcional, sino decorativo por sí mismo: no deja indiferente a nadie, pese a su sencillez. Su estructura cónica, trenzada a mano en ratán natural, aporta un toque artesanal que se nota y se siente. Además, es capaz de suavizar las líneas de un mobiliario oscuro y rígido, compensándolo visualmente y llenándolo de matices. Porque las fibras llevan siglos en nuestras casas, pero nunca habían estado tan presentes, tan a la vista y tan de moda como ahora.
Clásica y de cerámica
Su presencia ya sería suficiente para vestir un exterior elegante. Es lo que tiene la cerámica bien tratada, que es capaz de sacar el lado más sibarita de este material tan noble. Lo recomendamos para porches o terrazas techadas porque, pese a que tenga una base resistente con acabado envejecido, su pantalla es textil y luce mejor a resguardo. Visualizamos el diseño Jara a un lado del sofá, sobre una mesita auxiliar. Aunque, puestos a multiplicar su efecto, puedes colocarlas de dos en dos, en ambos extremos de un sofá importante, creando esa simetría que tan bien funciona en interiorismo. Añade grandes plantas, como las que te enseñamos aquí, y mobiliario de teca para reforzar la estética colonial y refinada que tanto estamos viendo este año para exteriores.
Sencilla y portátil
La ventaja de las lámparas portátiles para exterior es que puedes moverlas de un sitio a otro según el plan del día: del balcón al jardín, o del salón a la mesilla. Es una de esas piezas que lo hacen todo fácil, que crean atmósferas capaces de hacer que cualquier espacio al aire libre se transforme en un lugar en el que apetece estar. Esta lámpara es esbelta, estilosa y ligera; además, aporta el toque justo de color para animar el espacio sin demasiadas pretensiones, poniendo un toque de diseño que no pasa desapercibido. Cuenta con luz LED regulable y un encendido táctil. De nuevo, una lámpara funcional que hará mucho por tu decoración.
Estética wabi-sabi
Kobe transmite paz, algo complicado cuando hablamos de una pieza contundente de 132 centímetros de alto. Sin embargo, es un elemento que acompaña, suaviza y crea una atmósfera muy ligada a la estética wabi-sabi, donde se valora lo sencillo, imperfecto y natural. Algo tendrá que ver que su estructura sea de bambú, tan fascinante y delicado a la vista, pero fuerte como pocos. Es una pieza artesanal, por lo que cada una tiene sus diferencias y tonalidades únicas e irrepetibles, y una pantalla interior de algodón que propicia una luz cálida, tamizada, con matices y profundidad. Nos la imaginamos en exteriores con mobiliario bajo y muy lineal, rodeados de naturaleza sencilla y materiales honestos.
Un farol tipo cestita
Si buscas un toque más rústico para integrarlo en tu balcón, terraza o jardín, te proponemos este farol. Nos gusta porque imita a las cestas de ratán natural, con una estructura de varillas que deja pasar la luz, creando un efecto muy acogedor para las noches de verano. Tiene un LED integrado de color amarillo —recuerda que la luz cálida siempre es la más recomendable para las luces puntuales—, que se carga mediante luz solar. Esta batería funcionará de 6 a 8 horas después de la carga completa, por lo que puedes alargar tus sobremesas al aire libre todo lo que necesites.
Tendencia tropical
Este año vemos claro que existe un importante vínculo entre la luz y la naturaleza. Las lámparas toman formas insospechadas, con guiños al mar, al campo o a playas exóticas. No hay nada más que ver el modelo Manaos, tan divertida y diferente, que reafirma la tendencia tropical que también estamos viendo mucho en los textiles para exterior. Este año, verás más de una palmera y más de una piña. Su base tan lograda nos recuerda a las tradicionales lámparas de Manises, pero tomando esta fruta como eje central. Como tiene protagonismo por sí misma, una sencilla pantalla de color lino crudo le acompaña sin hacer ruido, pero tamizando la luz de la manera única en la que este tejido sabe hacerlo.
Con pantalla plisada
La pantalla es la protagonista de esta lámpara. Un diseño llamativo que nos remite a un contexto muy determinado, el de la postguerra de los años 40 y 50. Las pantallas plisadas nacieron para optimizar materiales y mejorar la calidad de la luz, pero acabó convirtiéndose en un icono decorativo asociado a interiores clásicos y a cierto aire “doméstico elegante”. Hoy vuelve porque nos conecta con ese punto nostálgico y artesanal, reforzado por su base dorada y ligera, pero se reinterpreta en un diseño tan actual que es capaz de adaptarse al exterior y prescindir de cables: tiene luz LED integrada, táctil y regulable, con independencia de unas 6-8 horas.
De techo y muy ligera
Las terrazas cubiertas, los porches y las pérgolas son las perfectas candidatas para las lámparas de techo. Al estar en contacto directo con las vistas exteriores, es preferible apostar por diseños ligeros y con entramados abiertos para no entorpecer la visual y dejar que la luz se expanda en todas las direcciones. Aunque solemos hablar del encanto de las luces puntuales, lo cierto es que incorporar una iluminación más general resulta clave en estas zonas: es la que permite acompañar reuniones, iluminar bien la zona de estar o el comedor exterior, incluso con dos puntos de luz si la mesa es grande o extensible. Este diseño de bambú es perfecto, con sus formas curvas y orgánicas, que relajan la visión y aportan movimiento y frescura sin renunciar a la calidad de los materiales.
Escultórica y de fibras
Aquí tenemos el ejemplo más contundente de lo que se puede hacer con las fibras naturales. Como vemos, esta temporada se explora su vertiente más creativa, llevándola a cuotas que rozan el arte. Esta lámpara escultórica está hecha en mimbre, un material ligero y flexible que se teje fácilmente hasta alcanzar formas tan originales como esta palmera luminosa. Es un diseño único fabricado a mano y son esas pequeñas imperfecciones las que le dan su encanto y carácter. Tiene 150 centímetros de altura y su estructura entrelazada, tan característica del mimbre, deja pasar la luz tamizada de una manera muy especial. De nuevo, vemos la tendencia tropical al alza. ¿Te unes tú también?
Un aplique de estilo tradicional
Cuando tenemos un balcón, una terraza pequeña o no hay techos de los que colgar una lámpara suspendida, la solución está en los apliques. Siempre discretos y en un segundo plano, pero amables y agradecidos como pocos. Parece que pasan desapercibidos, pero son capaces de reforzar el estilo y el carácter de la casa. De hecho, solo un hogar de regusto tradicional y amor por los diseños de siempre podría tener este tipo de faroles metálicos decorando sus muros. Desprende sabor retro en su diseño, pero mira al futuro en su composición: está fabricado con materiales de alta calidad, soporta la corrosión y está protegido frente a las salpicaduras de agua.
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