8 diseños que funcionan: elige tu estilo de tumbona y disfruta de un verano al sol
Hasta los defensores acérrimos de la siesta sobre una toalla a ras de suelo, han acabado reconociendo las bondades de una buena tumbona. Esto es como los reticentes al queso: una vez que lo pruebas, no hay marcha atrás. Y es que, a varios centímetros sobre el suelo, la perspectiva cambia y la vida se ve mejor. Hay tantos modelos diferentes de tumbonas como gustos personales existen, pero hay algo que pone de acuerdo a todos los que se dejan embaucar por ellas: el placer de colocar el respaldo a tu medida y abandonarte, por fin, a la desidia estival. Ese instante no tiene rival.
Porque no hay piscina sin tumbona, ni siesta sin sombrilla, ni charla interesante sin el que tienes tumbado al lado, hoy hacemos un repaso por este universo paralelo del confort veraniego, para mostrarte que hasta los denostados diseños de plástico siguen teniendo su encanto. Pero en esta lista encontrarás mucho más: puro diseño, tecnología, ergonomía, materiales mucho más ligeros y resistentes al exterior que los de antaño y una estética que ya la quisiera Edgar J. Kaufmann para su casa de Palm Springs. Ahora sí, sintoniza el Tour de Francia y prepárate para la siesta de tu vida.
La tumbona más elegante
Si estás buscando la estética más refinada con la mayor practicidad, Mallorca es tu tumbona. Es un diseño de estilo mediterráneo, con reminiscencias a las piezas de exterior de toda la vida, pero con un toque más señorial y actual. A pesar de su aspecto elegantón, no está revestida en fibras naturales como las de antes; ahora, se utiliza una fibra sintética en su estructura que es más duradera y fácil de limpiar: basta con pasar un paño ligeramente jabonoso, aclarar y secar con un paño seco. A pesar de sus súper poderes, conviene resguardarla al acabar la temporada. Otro de sus puntos a favor son sus colchonetas blancas con platabanda y doble vivo, que tienen la capacidad de encajar en cualquier ambiente exterior y se pueden lavar fácilmente porque son desenfundables. Su reclinación del respaldo es perfecta para echar la típica cabezadita rápida. Añade una nota de color con unos cojines y lo tienes hecho.
Llevar un clásico de piscina a otro nivel
De Baiona nos gusta su aire sereno. Es de líneas rectas, sin demasiadas florituras, pero con esa elegancia silenciosa que tienen las piezas sobrias. Con ella nos vamos a la clásica tumbona de piscina: conserva la sencillez y comodidad de su estructura reclinable, pero con un punto más elevado y noble, gracias a la madera de acacia con certificación FSC con la que está realizada. Podrás echarte una buena siesta en ella gracias a su respaldo regulable en altura para ajustarlo a la postura que desees (llega a ponerse completamente horizontal). Si sois de los que la cambian de sitio constantemente porque hay mucho movimiento en casa, otro de sus puntos a favor es que cuenta con dos ruedas en la parte delantera para facilitar su desplazamiento. Es una tumbona que no lleva colchoneta, por lo que también es muy recomendable para lugares como el norte, donde los veranos sorprenden con tormentas momentáneas. Baiona tiene un respaldo de microfibras que siempre resisten el temporal mejor que los cojines. Su nombre no puede ser casualidad.
Estilo futón
Sidney es una colección de exterior que destaca por sus asientos bajos y por unas líneas muy depuradas que nos trasladan a una atmósfera serena, minimalista y funcional. En su versión tumbona, la madera de eucalipto se apodera de todo el protagonismo, con una estructura casi a ras de suelo que nos recuerdan a los tradicionales futones que utilizan los japoneses para dormir y que ahora se replican también para el jardín. Si ya de por sí su aspecto es relajante, las siestas aquí serán reconfortantes, gracias a su mullida colchoneta de poliéster. Tiene dos ruedas para moverla fácilmente y tres posiciones reclinables del respaldo. Una tumbona amable, de líneas básicas que irradian diseño y comodidad.
Tipo chill out
Si tu mood de jardín es sentirte como en un beach club de Ibiza, Oasis es para ti. Su nombre ya da algunas pistas del ambiente que genera, con una estética relajada en tonos neutros que encaja perfectamente bajo una pérgola de cañizo, sofás de obra, cemento pulido y cortinas que ondean con la brisa. Está tapizada, sí, pero tiene un tratamiento especial que lo hace apto para estar en exterior. Además, su estructura interior combina madera de pino tratada con un protector técnico, perfecto para resistir altas temperaturas y humedad. De hecho, uno de los aspectos más curiosos es que su inclinación no está pensada al azar: hace que el agua caiga fácilmente hacia el suelo para que no se acumule en la estructura. Por eso, es una tumbona perfecta para tener siempre cerquita de la piscina.
El nuevo icono apilable
Esta tumbona bien podría estar en el jardín de la casita de Bad Bunny. Tenemos que agradecer a Benito Antonio el hecho de haber puesto los colores pastel en el punto de mira de las tendencias que habitan el hogar, y haber devuelto la gloria a unas denostadas sillas de plástico que tantos buenos veranos nos han dado, a un lado y al otro del charco. Él nos ha recordado que este material también puede ser icónico, como la Monoblock que se mostró orgullosa al mundo durante su actuación en la Super Bowl, o esta tumbona que Nardi ha convertido en pieza de diseño. Está hecha en resina de fibra de vidrio, que no deja de ser un composite de plástico reforzado con fibra de vidrio que consigue diseños más resistentes, ligeros y duraderos que los de antes. Nos gusta la idea de combinarlo con una superficie tejida en multifibra, que es flexible y transpirable, para que la tumbona sea más cómoda y de sensación de mayor ligereza y frescura (acuérdate de cómo se pegan al cuerpo las que son 100% plástico). Además, son apilables e ideales para jardines pequeños. Un último agradecimiento a su paleta de color, que va más allá del manido blanco: desde los crema y los tonos tierra, hasta un verde menta que sabe a verano.
Funcional y atemporal
Una buena inversión consiste en encontrar una pieza atemporal que permanezca intacta a lo largo del tiempo. Por eso, hay que tener muy en cuenta los materiales antes de lanzarse a comprar. Esta tumbona de aspecto sencillo encaja bien en casi cualquier espacio exterior, eso ya juega a su favor a nivel estético. A nivel funcional, está hecha con una estructura de aluminio de baja densidad y con una alta resistencia a la corrosión, algo que hace que sea muy ligera y duradera. Su superficie es de multifibra acolchada, un tejido de hilo de poliéster y recubrimiento de PVC muy cómodo, resistente a los cambios atmosféricos, fácil de mantener y rápido en secar. Una tumbona todoterreno que, además, incluye dos ruedas delanteras para transportarla fácilmente. Si buscas funcionalidad, la encuentras en el modelo Atlanta.
Ergonómica y con curvas
La tumbona Chicago no es una tumbona reclinable sin más: su silueta ondulante de la es para los sibaritas de la comodidad. Y es que presume de ergonomía, ya que está diseñada para seguir la curvatura del cuerpo con tecnología enfocada al bienestar: su diseño regulable en la zona de la corva y el respaldo, permite adaptar la postura hasta encontrar la más natural. Además, incorpora un cabezal mullido para apoyar la cabeza. Es una muestra de que la funcionalidad absoluta no está reñida con el diseño, tampoco en el exterior. De hecho, su estructura parece rendir tributo a la famosa chaise longue LC4 de Le Corbusier. Con sus líneas tan depuradas y ese tono antracita profundo, encajará perfectamente en jardines de líneas minimalistas o brutalistas, donde el hormigón, el microcemento, los materiales nobles y el gusto por lo esencial está presente. Siempre es mejor tener pocas piezas, pero bien seleccionadas.
Parece madera, pero no lo es
A simple vista puede parecer una simple tumbona de madera más, de esas minimalistas y elegantes que tanto se llevan para el jardín. Sin embargo, la vista engaña y, aunque tenga las mismas bondades que este noble material, está hecha en aluminio, ideal para quienes buscan una tumbona minimalista y funcional. Gracias a los acabados de sublimación o lacado efecto madera, se puede imitar con gran realismo las vetas y tonalidades de la madera natural, ofreciendo una apariencia cálida sin renunciar a la durabilidad del metal. Además, son tumbonas mucho más ligeras y fáciles de mantener. Tiene un asiento y un respaldo de multifibra en tonos topo, que crea una combinación muy acogedora para la zona de la piscina o el solárium.
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