Especial regalos de boda: 20 piezas de diseño, arte, decoración y tecnología que harán felices a los novios
Creatividad: Paula Jara Xelmírez
Qué regalar en una boda es una pregunta que se repite, sin excepción, en todos los grupos de chat de amigos y familia en el momento de recibir la invitación. ¿Cómo sorprender a una pareja que quizá ya convive, que tiene gustos definidos y, probablemente, media casa equipada? La solución más directa —y del todo válida— es hacer una transferencia a los novios, pero quién quiere ser tan práctico cuando puede llegar al corazón.
Como editora de compras, encuentro que existe cierto placer en regalar a unos recién casados algo tangible, bonito y con historia; un objeto que sobreviva al día de la boda, que les acompañe toda la vida y que encuentre un lugar propio en su nueva etapa. Que, al verlo y sin importar cuánto tiempo pase, les lleve directamente a la emoción del momento.
Qué tener en cuenta al elegir un regalo de boda
No existe una fórmula infalible, pero sí algunas preguntas que ayudan a acertar. El regalo de boda perfecto es, siempre, una pieza pensada: ese objeto que parece elegido específicamente para ellos, tras el que hay una buena dosis de intuición y algo de observación. Un artículo de diseño con alma, un objeto que convierta sus cenas en casa en un plan mejor o pequeños lujos domésticos que uno probablemente no se compraría para sí mismo... La primera clave está en pensar en cómo viven los novios. No es lo mismo una pareja amante de la cocina y las cenas con amigos, que otra obsesionada con la música, el diseño o la tecnología.
También conviene pensar en términos de permanencia. Los regalos de boda más memorables no siempre son los más caros, sino aquellos que encuentran un lugar en la rutina: la clave está en encontrar ese equilibrio entre utilidad, estética y un punto de sorpresa.
Un altavoz de diseño para poner banda sonora a la nueva vida juntos
Qué bonito regalar algo que acompañe la banda sonora de su nueva vida juntos. Este altavoz es, además, una pieza de diseño que encontrarás en las habitaciones más bonitas de hoteles boutique. Marshall nació en los años 60 en la escena rock de Londres, y ese ADN sigue intacto hoy.
Una cafetera de estética retro para ritualizar las mañanas
La belleza de empezar juntos el día, de compartir rutinas, de disfrutar de los pequeños momentos... Esta cafetera superautomática de Smeg no solo es un regalazo para los amantes del café, sino que además está diseñada inspirándose en el icónico diseño de los años 50. Una pieza para una cocina más bonita que promete transformar sus mañanas.
Una vajilla especial para sus reuniones especiales
Hay algo muy ilusionante en recibir en casa: colocar unos platos bonitos, una mesa especial, y, así, con unos pocos detalles bien elegidos, convertir una pequeña cena en una velada más especial. Con el tiempo, esa vajilla dejará de ser algo nuevo para convertirse en memoria: la de las primeras reuniones y ese momento en el que empezaron su nueva vida juntos.
Una lámpara decorativa para transformar cualquier rincón
Si buscas un detalle para sorprender a una pareja apasionada por el diseño de interiores, la estética escandinava y los objetos contemporáneos, una lámpara decorativa como esta, de la danesa BoConcept, es una idea perfecta. Un detalle ideal para una casa recién estrenada, pero también para la que ya comparten, y que, con el tiempo, acaba siendo parte de la identidad del hogar.
Un objeto decorativo con valor simbólico
En el horóscopo chino el conejo simboliza la longevidad, la paz y la prosperidad; es un animal asociado a la calma, la buena fortuna y a una manera tranquila de estar en el mundo. Esta figura de Lladró es una pieza muy estética a primera vista, perfecta para vestir una estantería en el salón, pero también guarda un simbolismo muy bonito que habla del deseo de bienestar y equilibrio para la nueva vida en común.
Una vela aromática elegante para crear un hogar con identidad
¿Sabías que una de las estrategias más valoradas en decoración es la de crear un aroma que defina un espacio? Así es, los mejores interioristas saben que una habitación no está completa hasta que se dominan los intangibles: la luz, el sonido y el aroma.
Si estás pensando en un detalle en este sentido, esto te interesa: Orange Blossom de Loewe es elegante y luminosa, y su aroma a azahar tiene un simbolismo muy ligado a las bodas —flores blancas, nuevos comienzos, aire Mediterráneo...—. Además, el propio recipiente de terracota esmaltada es todo un icono del diseño.
Un cuadro que vista una estancia
Regalar arte siempre tiene algo de apuesta segura, por la idea de acompañar esa nueva vida con algo que permanezca, que evolucione con la casa y con quienes la habitan. Un cuadro no se usa ni se agota, sino que dura para siempre, y puede ser un bonito recordatorio diario de quienes pensaron en sorprender a los novios.
Una televisión que parece una obra de arte
Regalar tecnología siempre es una apuesta valiosa, pero aquí no hablamos de una televisión al uso, sino de algo mucho más especial. Samsung The Frame está pensada para integrarse en la casa como si fuera un cuadro, un concepto sencillo y muy potente: cuando no está encendida, muestra obras de arte y viste la pared, en lugar de ocupar el espacio con una pantalla negra. Ideal para parejas techie o enamoradas del diseño.
Una pluma para toda la vida
La pluma es un objeto que ha simbolizado, durante décadas, algo más que la escritura. Muchas veces la asociamos a momentos importantes: firmas, cartas, hitos conseguidos y decisiones que marcan una vida. Un juego de plumas de Montblanc puede ser un detalle pensado y con mucho simbolismo para una pareja amante de los libros y la escritura.
Un libro de coleccionista realmente extraordinario
Este volumen de Taschen dedicado a Georg Baselitz es de esos regalos que se dejan a la vista en casa, como una pieza de coleccionista que decora el salón. Su sola presencia ya dice algo sobre la casa y sobre quien la habita: gusto por el arte, por la imagen, por el tiempo lento.
Un juego de maletas de lujo para sus viajes juntos
Si les apasiona viajar, aquí tienes un filón: seguro que aciertas con un buen juego de maletas. Pero, para hacerlo más especial, no uno cualquiera. Las maletas de aluminio se han convertido en un objeto de lujo en los últimos años (por su estética pulida, su resistencia y ese aire de viajero sofisticado) y tiene algo de inversión para toda la vida.
Un proyector para crear un home cinema
Pocas cosas hacen más hogar que improvisar un cine en casa: bajar las luces, elegir una película y convertir una noche de sofá y manta en un plan más especial. Un objeto tecnológico, sí, pero sobre todo una excusa para quedarse en casa y disfrutarla.
La mesa para sus reuniones en familia
La mesa de comedor es el eje central de la vida de una casa, una pieza que les va a acompañar toda su vida. Primero serán cenas de dos, luego amigos improvisando sobremesas largas, cumpleaños, niños haciendo deberes o comidas familiares que terminan alargando la tarde.
Una manta de lujo
Este regalo pertenece a la categoría de pequeños lujos cotidianos: una manta de cashmere tiene una textura suave, un aspecto lujoso y la capacidad de hacer que un sofá (o una tarde de domingo) sea una experiencia infinitamente más agradable.
Un perfume de celebración permanente
El olfato está íntimamente conectado con la zona del cerebro donde se guardan los recuerdos y las emociones, por eso un aroma puede transportarnos al instante a un momento concreto. Convertido ya en un clásico contemporáneo del lujo olfativo, sofisticado y unisex, regalar Maison Francis Kurkdjian Baccarat Rouge 540 (el perfume de nuestra década) a unos recién casados es casi desearles que, dentro de años, este aroma les devuelva a este comienzo.
Una escapada a un hotel boutique
A veces el mejor regalo no es un objeto, sino tiempo juntos. Una escapada a Can Buch, en plena Garrotxa, es un buen ejemplo: en esta masía convertida en hotel boutique, el lujo pasa por el silencio, la naturaleza y los detalles cuidados. Perfecto para unos recién casados.
Una cámara para retratar toda una vida
La luna de miel, las primeras Navidades, los primeros desayunos o esa foto improvisada que, años después, acaba siendo la favorita. Regalar una cámara de fotos es regalar una manera de mirar su nueva vida juntos, un archivo sentimental en construcción. Hay algo muy especial en elegir una Leica como regalo: no pasan de moda, envejecen bien y terminan capturando el álbum familiar.
Un vino de su año
Hay algo muy bonito en abrir una botella que ha envejecido al mismo tiempo que su noviazgo. Si lo que buscas es un pequeño detalle con intención, en El Corte Inglés existe una selección especialmente cuidada de añadas difíciles de encontrar, de esas que convierten un regalo en un detalle muy personal.
Una barbacoa para sus futuros domingos
Este es un regalo con plan incorporado. Una barbacoa de Weber es una pieza muy deseada y, para unos recién casados, una postal de los futuros domingos: los amigos que son familia, sobremesas largas, niños corriendo por el jardín —o una terraza bien aprovechada— y esa excusa perfecta para reunir a gente alrededor de algo sencillo.
Una colección icónica de vinilos para amantes del jazz
Para una pareja amante de la música: esta edición de jazz en vinilos es de esos objetos que se coleccionan y se guardan para siempre. Ocho vinilos con grabaciones históricas de Miles Davis en uno de sus periodos más brillantes, perfectos para acompañar cenas largas, tardes tranquilas o el simple placer de poner un disco y dejar que el jazz haga el resto.
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