Emidio Tucci: 20 piezas de otoño para construir un armario elegante y fácil de combinar
Cortesía Emidio Tucci
Octubre se acaba, las hojas caídas empiezan a pintar la acera y ese verano que parecía eterno por fin nos ha dejado. Por eso toca dejar las prendas más ligeras en segundo plano y empezar a trabajar con capas, tejidos con más cuerpo y una paleta de colores que encaje con la temporada. El truco está en elegir bien las proporciones y el estilo: combina un pantalón de vestir con punto fino para rebajar la formalidad, prueba una americana con vaqueros oscuros o utiliza una sobrecamisa cuando todavía no necesites sacar el abrigo pesado.
Para conseguirlo, merece la pena apostar por prendas que admitan distintos registros. Un jersey de cuello redondo, una camisa Oxford, unos chinos o una blazer desestructurada pueden resolver situaciones muy diferentes según cómo los combines. En Emidio Tucci encontrarás piezas de este tipo, con un enfoque clásico que permite jugar con las tendencias sin tener que renovar el armario por completo cada temporada.
Hemos seleccionado 20 prendas de otoño de la firma para construir cinco looks con personalidades distintas: desde una combinación de oficina que prescinde del traje hasta un conjunto informal para el fin de semana o una propuesta pensada para los primeros días de verdadero frío. La idea es que te lleves algo más que una lista de compras: recursos concretos para vestir mejor y aprovechar cada pieza mucho más allá de un único estilismo.
Formal contemporáneo
Para acertar con el código actual de la oficina, aprende a combinar prendas que tradicionalmente se llevaban juntas por separado. La blazer funciona especialmente bien con pantalones de otro tejido y color, una fórmula que permite aprovechar las posibilidades de la sastrería sin recurrir al traje completo. Si eliges una chaqueta estampada, procura que el resto del conjunto no compita con ella: los motivos discretos, como el Príncipe de Gales o la raya diplomática, tienen suficiente interés visual para llevar el peso del estilismo sin necesidad de añadir más dibujos.
El calzado también determina hasta dónde quieres llevar la formalidad. Los mocasines de piel son una alternativa a los zapatos Oxford o Derby cuando buscas un acabado menos rígido, mientras que los modelos de ante aportan una textura más informal. Presta atención, además, al largo del pantalón: un bajo limpio, con una ligera caída sobre el zapato o justo por encima de él, ayuda a mantener una silueta actual. Son decisiones pequeñas, pero marcan la diferencia entre un conjunto de oficina convencional y otro que interpreta la sastrería desde una perspectiva más moderna.
Casual elegante
Para conseguir un look casual elegante, empieza por prestar atención al equilibrio entre las prendas. Los pantalones chinos son una buena alternativa a los de vestir cuando quieres rebajar la formalidad sin recurrir directamente a los vaqueros, sobre todo en tonos beige, piedra o verde oliva. En la parte superior, el punto liso es un recurso especialmente útil. Los jerséis de cuello redondo en lana merina funcionan con prácticamente cualquier pantalón, mientras que los de ochos o canalé aportan relieve y hacen que un conjunto sencillo resulte más interesante. Para el otoño, busca tejidos con suficiente cuerpo para mantener su forma, pero que no añadan un volumen excesivo bajo una chaqueta o un abrigo.
En cuanto al calzado, el ante merece un lugar destacado en este tipo de estilismos. Unos mocasines, unas desert boots o unas botas Chelsea en este material suavizan el acabado del conjunto y encajan especialmente bien con los colores tierra propios de la temporada. También puedes jugar con la combinación de tonos próximos —marrón chocolate, camel y beige, por ejemplo— en lugar de recurrir siempre al contraste entre prendas claras y oscuras. Es una manera sencilla de dar continuidad al look y aprovechar mejor los básicos que ya tienes en el armario.
Urbano sofisticado
Te esperan horas en la calle, hace frío y quieres ofrecer un aspecto pulcro pero su buena dosis de coolness. Empieza por el abrigo. Los modelos de paño con solapa clásica son una apuesta segura, pero si quieres adentrarte en la tendencia, que sepas que esta temporada se llevan largos, pero muy largos. Ceñido u oversize ya entra dentro de tus preferencias. En cuanto al color, el gris marengo, el camel y el azul marino son opciones fáciles de integrar en el armario; si ya tienes uno de estos tonos, busca el siguiente en una gama distinta para ampliar las combinaciones posibles.
Debajo del abrigo, el cuello vuelto es una alternativa especialmente interesante a la camisa cuando quieres un acabado pulido sin recurrir a la corbata. Para completar el conjunto, los pantalones de pinzas con una pernera recta o ligeramente amplia aportan movimiento y conectan con una forma de vestir que recupera códigos clásicos sin resultar anticuada. Y si con unos derbis te ves demasiado elegante, rebaja la formalidad con unas sneakers minimalistas y un gorro de lana estilo pesquero.
Urbano desenfadado
Aquí, un buen punto de partida siempre es el streetwear, pero si quieres mantenerlo un poco más clásico —o estás obsesionado con el dadcore— apuesta por las chaquetas de ante y las sobrecamisas como capas exteriores (mientras el frío se mantenga en un nivel razonable). También puedes explorar la tendencia workwear, con prendas inspiradas en la ropa de trabajo, bolsillos amplios y tejidos resistentes, o recurrir a una cazadora corta para jugar con las proporciones combinada con un pantalón baggy.
En los pies, las zapatillas retro siguen siendo una de las mejores formas de actualizar un conjunto casual. Los modelos inspirados en el running de los años 70 y 2000, con perfiles bajos o combinaciones de materiales, encajan especialmente bien con vaqueros de lavado oscuro y pantalones chinos. Para los días más fríos, añade una sudadera bajo la chaqueta o un gorro de lana; si quieres darle un giro más preppy, cambia la sudadera por un jersey de punto con una camisa asomando por el cuello. Mezcla sin miedo.
Preppy otoñal
El preppy lleva varias temporadas demostrando que los códigos del vestir universitario tienen mucho recorrido fuera de los campus de la Ivy League. Este otoño, recupera sus clásicos —camisas Oxford, jerséis de ochos, polos de manga larga y pantalones chinos—, pero juega con las proporciones para evitar un resultado demasiado tradicional. Un jersey de punto de cuello redondo sobre una camisa sigue siendo una combinación infalible; si quieres actualizarla, prueba con un diseño ligeramente holgado y un pantalón de pernera recta o amplia. En cuanto a la gama cromática, el burdeos, el verde botella o el azul marino le aportan un poco de color al invierno (y son unas de las señas de identidad de este estilo).
La gracia está en mezclar esas referencias universitarias con prendas que les resten rigidez. Una blazer de corte relajado puede convivir con unos vaqueros rectos, mientras que un polo de punto gana actualidad si lo llevas con pantalones de pinzas modernos en lugar de recurrir siempre a los chinos. También puedes incorporar mocasines, zapatos náuticos o zapatillas retro según el grado de formalidad que busques. Y no descartes las chaquetas de inspiración colegial o las prendas de rombos si quieres llevar el grandpacore a tu terreno.
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