Vestidos blancos: por qué están viviendo su mejor momento y 10 opciones para completar tu armario de temporada
Creatividad: Paula Jara Xelmírez
10 vestidos blancos que encajan con todos los estilos de la temporada primavera-verano 2024
A finales del siglo XVIII, Élisabeth Vigée-Lebrun retrató a María Antonieta con un vestido blanco de muselina y cuello de volantes, acompañado por un gran sombrero de paja con lazada azul. Ese look, si lo miramos con ojos del siglo XXI, no tiene nada de especial y, sin embargo, fue un escándalo. El traje que lleva en esa imagen la reina consorte de Francia era en realidad una prenda interior relegada a la intimidad del dormitorio. Pero gracias a este atrevimiento, María Antonieta escribió una página más en la historia de la moda —y fueron muchas, ya que se trató de la reina del estilo rococó— por ser la primera mujer en llevar un vestido blanco, desde las túnicas de lino que vistieron en las antiguas Grecia y Roma.
A principios del siglo XX el vestido blanco tuvo una gran acogida entre las flappers y sobre todo en el Hollywood dorado: inolvidables son las plumas con las que bailaba Ginger Rogers, junto a Fred Astaire, en Sombrero de copa (1935); o el slip dress que Madeleine Vionnet confeccionó para Jean Harlow. En versión mini, sirvió en los 60 para que André Courrèges imaginase una moda futurista; en los 70 adoptó la estética boho con piezas de crochet, encajes o bordados; y en los 90 se mimetizó con el minimalismo, especialmente con el de Calvin Klein. Tan icónica es esta pieza en la historia de la moda, que en 2015 Alexander Wang cerró su etapa en Balenciaga con una colección compuesta exclusivamente por vestidos blancos.
Gracias a su evolución, esta temporada podemos disponer de todas sus versiones—desde la esencia bucólica de María Antonieta a la sofisticada de Jean Harlow— a través piezas inteligentes que funcionan en muchos contextos estivales. Un imprescindible de nuestro armario de verano que por su atemporalidad se trata de una inversión segura.
01.
Boho style
Con bordado suizo y escote de nido de abeja, los vestidos de estética boho conectan con las estéticas bucólica —siempre combina con motivos florales y accesorios de materiales naturales como la rafia— y cowboy, las botas de tacón cubano y las chaquetas de ante con detalles de flecos siempre hacen match.
02.
Lencero en su versión literal
Desde que Elizabeth Taylor apareció en la Gata sobre el tejado de zinc (1958) con un camisón blanco con escote de encaje, el vestido lencero en color blanco es un must del armario femenino. Combinado con bailarinas y un blazer, es un look de primavera para casi todo.
03.
Todo al denim
Los minivestidos en tejidos vaqueros, sin mangas y con botonadura, nos trasladan inmediatamente a los años 50 del siglo pasado. Combinados con sneakers, son una gran opción para looks de verano en la ciudad.
04.
Minimalismo etéreo
Esta interpretación del slip dress es la clave del minimalismo de los 90 que regresa esta temporada, con el encaje justo, con el adorno comedido para ofrecer esa idea de vestido que salta de la cama a la calle sin desentonar en ningún momento.
05.
Blanca es la noche
Los minivestidos se llenan de lentejuelas para hacernos brillar en las noches de la temporada primavera-verano. Un estilo contemporáneo que guarda el alma de los diseños de las flappers de los años 20: cuando utilizaron el blanco en vestidos cómodos y luminosos para bailar toda la noche.
06.
Espíritu sixties
Las líneas depuradas y la silueta A hacen de este vestido un diseño atemporal que sobrevive desde los años 60, cuando iconos como Catherine Deneuve lo incorporaron a su armario. Este modelo, además, incluye un cuello halter joya, ideal para la temporada de eventos primaverales.
07.
Estilo Ladylike
La estética old money que lidera las tendencias de las redes sociales encuentra en verano a su partner perfecto en los vestidos de estética ladylike, de largo midi y corte a la cintura. Este diseño además, juega con los volúmenes que ofrece el tableado de la falda y el tejido en 3D.
08.
Conectar con el verano
No podía ser de otra forma: el mar es una fuente de inspiración constante para nuestros looks de verano. Pero no solo se trata de estampados o colores, sino también de técnicas de confección, como los vestidos de red que nos conectan con la artesanía y el mar en su cara más respetuosa.
09.
Made in Woodstock
En 1969 comenzó la estética que definiría a toda una generación: la que incorporó a sus armarios el cochet (como un homenaje a la artesanía y el do it yourself) en vestidos blancos que hoy siguen latentes en la moda adlib. Mezcla estos vestidos de punto con alpargatas y accesorios de rafia y tendrás un look perfecto para todos los veranos.
10.
Infalible corte al bies
La falda midi satinada es super tendencia esta temporada, así que rescatar su patrón y ligereza para componer un vestido parece una gran idea. El blanco encuentra un aliado en el color block de tonos tierra y oro, en una composición cromática que es el sumun de la elegancia.
Así es el armario cápsula de esta primavera 2025: 7 prendas para transicionar de frío a calor que querrás atesorar para siempre
Vestidos blancos: por qué están viviendo su mejor momento y 10 opciones para completar tu armario de temporada
Estos son los accesorios más ‘trendy’ de esta primavera-verano 2026
Looks de invitada de boda 2026: las prendas clave para triunfar en los eventos de primavera-verano
