Con cuello 'Peter Pan', de ochos, alpino... Los 5 tipos de jerséis que no pueden faltar en el armario de tus hijos esta temporada
Foto: Sfera Jersey jacquard
La moda infantil vive un momento dulce: mezcla nostalgia, confort y estética sin necesidad de renunciar al juego. Y si hay una prenda que refleja esa evolución es el jersey, ese básico que regresa invierno tras invierno reinventándose sin perder su encanto original. Esta temporada, las firmas y los diseñadores apuestan por fibras agradables, motivos de vocación artesanal y guiños a siluetas clásicas que vuelven a cobrar protagonismo en los armarios de los más pequeños.
Así, los jerséis infantiles para este otoño-invierno llegan con texturas marcadas y un regreso evidente a los detalles de siempre: desde los dibujos jacquard heredados del après-ski hasta los cuellos babero —también conocidos como Peter Pan— que triunfan en redes, todo se reinterpreta con una mirada actual. El resultado son prendas cálidas y de tendencia que funcionan igual de bien en el día a día como en ocasiones más especiales. Por eso, hemos preparado una cuidada selección que no solo rebosa estilo, sino que aporta atemporalidad, versatilidad y ese toque acogedor que tanto nos gusta ver en los niños. Cada jersey tiene una identidad propia, un origen que lo hace reconocible y unas cualidades prácticas que explican por qué siguen vigentes hoy.
El jersey de ochos
El clásico entre los clásicos. Nacido en las islas Aran, frente a la costa irlandesa, el jersey de ochos surge como prenda de trabajo para pescadores, confeccionado en lana gruesa y pensado para resistir el frío atlántico. En un principio, sus dibujos no eran decorativos: cada trenza tenía un significado y servía para identificar la procedencia de cada familia.
En la actualidad mantiene ese aire artesanal que lo hace tan especial, pero adaptado a materiales más suaves, fáciles de lavar y ligeros para los peques. Es un jersey resistente, cálido y visualmente interesante, perfecto para dar textura a cualquier look infantil sin perder comodidad.
Jersey alpino o jacquard
Inspirado en la estética del norte de Europa y el espíritu après-ski, el jersey jacquard se popularizó en los años 50 gracias a sus motivos geométricos de colores contrastados. Su técnica consiste en tejer diferentes hilos para crear dibujos integrados, lo que da como resultado prendas más densas, duraderas y visualmente llamativas.
En moda infantil funciona especialmente bien porque brinda un toque alegre y muy invernal, ideal para planes familiares de fin de semana. Además, mantiene el calor sin resultar pesado y combina fenomenal con vaqueros, faldas de punto o petos de pana.
Jersey de cuello bobo
El cuello bobo —o cuello babero— tiene raíces históricas en la moda infantil clásica, pero su regreso ha sido rotundo. Se caracteriza por ese volante amplio y redondeado que enmarca la cara y aporta un aire dulce y muy fotogénico.
En versión jersey, este cuello se convierte en un detalle protagonista sin resultar excesivo, y eleva cualquier conjunto con un toque naíf a la vez que moderno. Es perfecto para quienes buscan una prenda especial sin renunciar a la practicidad: combina con todo y añade un punto de estilo sin esfuerzo.
Jersey de rayas
Las rayas son eternas y versátiles. Su origen más reconocible está en las camisetas marineras de la Bretaña francesa, adoptadas por la marina en el siglo XIX por su alta visibilidad en el mar. Desde entonces, se han convertido en un recurso gráfico imprescindible tanto en moda adulta como infantil.
Un jersey de rayas aporta dinamismo sin saturar, funciona en cualquier temporada y combina prácticamente con todo el armario. Además, es una prenda que crece con ellos: lo suficientemente clásica para no cansar y lo bastante moderna para parecer siempre actual. Elige modelos que se salen de lo habitual para un acabado mucho más contemporaneo.
Jersey con cuello de cremallera
El jersey con cremallera —especialmente en su versión de media cremallera o cuello alto abierto— tiene un origen más deportivo, vinculado a uniformes y prendas de entrenamiento del siglo XX. Su diseño permitía regular la temperatura y ofrecer mayor movilidad, cualidades que lo mantienen vigente hoy.
En moda infantil es una de las opciones más prácticas: fácil de poner y quitar, cómodo para el juego y con un punto urbano que encaja con niños activos. Su cuello ajustable protege del frío sin agobiar, y su estética deportiva aporta un aire contemporáneo que gusta tanto a padres como a hijos.
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