Ropa para la vuelta al cole: guía para renovar el armario (y acertar)
Cortesía de Sfera
La vuelta al cole suele empezar bastante antes de que suene el primer timbre de septiembre. Empieza el día que nos ponemos a revisar el armario y descubrimos qué pantalones se han quedado cortos, qué sudaderas han sobrevivido al trote del año anterior y qué calzado pide una sustitución inminente.
Renovar la ropa de los niños en esta época no va de comprar por comprar, sino de elegir bien. A mí me gusta enfocarlo siempre desde lo práctico: la clave está en buscar prendas cómodas para el colegio, pero con ese toque especial para que sigan llevándolas encantados durante el fin de semana.
Qué ropa comprar para la vuelta al cole: las prendas imprescindibles para diario
Antes de lanzarte a comprar, merece la pena pararse a pensar en el día a día de nuestros hijos. Los niños pasan muchas horas sentados en clase, corren en el recreo, se tiran por el suelo y se manchan. Por eso, yo siempre recomiendo dar prioridad a los tejidos suaves, los cortes cómodos que les dejen moverse a su aire y colores que sean fáciles de combinar entre sí.
También es buen momento para meter algún guiño a lo que se lleva esta temporada, pero sin complicarnos la vida. ¿Lo mejor? Que, si compras prendas versátiles, les vas a sacar muchísimo más partido.
Chaquetas ligeras: el salvavidas del entretiempo
Las chaquetas finas son las primeras que rescato cuando se acaba el verano. No abrigan como un abrigo de invierno ni agobian como un plumífero, pero nos salvan esas mañanas frescas en las que nunca sabemos muy bien cómo vestirles. Una parka finita, una cazadora acolchada ligera o una chaqueta de tela de gabardina funcionan de maravilla.
A mí me encantan porque sirven para todo. Van genial con vaqueros, con pantalones de chándal más vestidos, con polos o con una simple camiseta. Mi consejo es elegir modelos fáciles de poner y quitar (si llevan cremallera, mejor), con buenos bolsillos y en colores neutros que no te hagan pensar por las mañanas: el verde caqui, el azul marino, el piedra o los tonos tierra nunca fallan.
Sudaderas: la prenda estrella (pero con estilo)
La sudadera es, sin duda, la prenda que más van a usar. Pero no todas tienen por qué parecer de ir a la clase de gimnasia. Lo mejor es que la variedad es inmensa y podrás elegirlas en el estilo que quieras. Mi recomendación es tener tres o cuatro diferentes, pues esta es sin duda una de las prendas que más se ponen.
Aunque cuando llegue el frío, llegará el turno de los jerséis, la sudadera es una de esas prendas de fondo de armario que seguirán llevando el resto del año e incluiso en primavera. Por eso, alternaría diseños más sobrios y de colores lisos, con otros más divertidos.
Camisetas de manga larga y polos: los básicos que no fallan
Las camisetas de manga larga son el comodín del armario. Sirven solas a principios de otoño, debajo de un jersey cuando empieza a refrescar o como capa base para las chaquetas. A mí me gusta buscar detalles que las hagan diferentes: unas rayas marineras finas, colores bonitos o tejidos con un poco de textura para que no parezcan la típica camiseta interior.
Los polos, por su parte, son perfectos cuando quieres darles un aire más vestido sin que vayan incómodos. Funcionan fenomenal con vaqueros, con bermudas durante las primeras semanas de septiembre o asomando el cuello por debajo de una sudadera. Es la forma más fácil de arreglarles sin que protesten.
Pantalones cómodos y anchos: libertad total para jugar
Si hay una prenda que sufre en la vuelta al cole es el pantalón. Tienen que aguantar lavados continuos, carreras y juegos sin romperse ni apretarles. Por eso, soy muy fan de los cortes holgados: pantalones cargo con bolsillos, joggers bien confeccionados o modelos con la cintura ajustable con goma (que siempre es un plus).
Contar en el armario con modelos más de cole y otros igualmente cómodos pero con un punto más arreglado será la clave para sacarles todo el partido más allá de lunes a viernes.
Zapatillas: resistentes, cómodas y para todo
Unas buenas zapatillas te salvan medio armario. Al final es el calzado que más se van a poner, así que yo siempre busco un equilibrio entre que sean resistentes y que tengan un diseño bonito para combinar con todo. Las de estilo retro o vintage son mis favoritas porque no pasan de moda; las de estética deportiva les dan un toque de tendencia; y si prefieres algo más versátil todavía, tienes modelos a medio camino entre zapato y zapatilla.
Más allá de la estética, fíjate en los detalles del día a día: que la suela agarre bien para que no resbalen, que se limpien con facilidad y que los cierres sean sencillos (velcro o elásticos para los más pequeños). Un buen par de zapatillas tiene que servir para ir al cole, pero también para aguantar el ritmo del parque, las extraescolares y las excursiones del fin de semana.
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