Los estudiantes de una clase se ven sometidos a una macabra versión del 'juego del rey'.
Todos reciben en sus móviles la orden del día y las personas que deberán ejecutarla.
Inicialmente las órdenes son tonterías como un beso o tocar las tetas a alguien, pero paulatinamente se tornan incómodas, extrañas, incluso profundamente sexuales...
Quien no obedece tras 24 horasde impartida la orden, súbitamente aparece muerto... y no está permitido abandonar el juego.
Las relaciones entre los chicos caen en la psicosis, la desconfianza, el temor y la paranoia. El temor a morir se sobrepone a la amistad que alguna vez tuvieron.