Por medio de una escritura profundamente lírica, Rafael Guillén gira aquí en torno a una afirmación: el tiempo no existe; lo que existe es la historia. Trata, pues, este libro, mediante un juego de espejos &el pasado frente al presente, el futuro frente al pasado, etc.- de posicionarse cerca, por un lado de dicha inexistencia y, por otro, de las insospechadas consecuencias que acarrea tal ficción.
Dimensiones: 21 (alto) x 13,5 (ancho) cm / Nº de páginas: 128