El steampunk español se ha hecho mayor. Sin dejar de rendir homenaje a las postales victorianas y a los maestros del proto-steampunk en los que se inspiraron sus paisajes de bielas, engranajes y turbinas a vapor, los escritores españoles del género han interiorizado la estética y la ideología del steampunk para narrarnos momentos claves de nuestra historia moderna, el auge de nuevos movimientos sociales, o denunciar la injusticia social. El steampunk está aquí para quedarse. Y su fórmula de nostalgia por un pasado ''inventado'' junto a su inclinación por la rebelión, por la revolución (el ''punk'' que acompaña al ''steam'') quizá sea la forma más sincera de hacernos pensar de dónde venimos y de hacernos reflexionar hacia donde vamos.
Dimensiones: 20 (alto) x 14 (ancho) cm / Nº de páginas: 424