Solo y con pocas probabilidades de éxito, Queipo de Llano se sublevó y ganó la importante plaza de Sevilla el 18 de julio de 1936. Esto permitió el éxito final del bando nacional durante la Guerra Civil. Dirigió los ejércitos de Andalucía y con pocos medios consiguió algunas de las grandes victorias que condujeron al triunfo sobre los ejércitos republicanos. Sin embargo, el general se mantuvo siempre en contra de la forma de llevar la guerra por parte de Franco, con el que nunca consiguió tener una buena relación. Por ello, al final del conflicto fue enviado a un exilio de «oro» en Roma. El autor ha recopilado y reunido todos los papeles que conforman sus memorias durante la guerra. Uno de los testimonios más sorprendentes sobre este sangriento periodo de nuestra historia, que desmorona la visión de Franco, Serrano Suñer o Varela, entre otros personajes de gran importancia.
Dimensiones: 24 (alto) x 16 (ancho) cm / Nº de páginas: 400