En los últimos años, las llamadas emociones han adquirido un protagonismo sin precedentes en nuestra cultura. No sólo se han convertido en objeto de estudio de los más variados especialistas, sino que desde los medios de comunicación se presentan como el objeto más deseable y, por tanto, como un artículo de consumo al alcance de la mayoría. La actual sobrevaloración Ìo más bien abuso- de las emociones contrasta con la consideración de éstas en la época abordada en el libro. Para quienes escribieron sobre el tema en los siglos XVI al XVIII, los afectos o pasiones representaban ante todo padecimientos pasajeros que afectaban al individuo para después permitirle volver a su ser. En ese sentido, las emociones se entendían como accidentes a diferencia del alma o, dicho de otro modo, como movimientos que rompían la serenidad y la tranquilidad anímica o espiritual, imaginada idealmente como un lago en reposo.
Dimensiones: 24 (alto) x 17 (ancho) cm / Nº de páginas: 422