Católicos del bando rojo rompe muchos clichés de la etapa franquista y también de años recientes. Recoge las historias de un buen número de personas destacadas que, sin abdicar de ser católicas y en algunos casos afirmándolo de forma rotunda y explícita, siguieron fieles a la República durante la guerra. No se trata sólo de bautizados ni tampoco de los que sólo se acogieron a las ayudas de la religión in artículo mortis, a punto de morir, como muchos de los que iban a ser ejecutados, sino de quienes eran reconocibles como católicos por su vida y sus actitudes. La mayoría de estos católicos que permanecieron con la República mantuvieron fidelidad en la doctrina cristiana y gran rectitud en su vida personal. Uno está beatificado y de otro está abierto el proceso. A criterio del autor más de uno de los reseñados podría ser beatificado y otros merecen el reconocimiento a su ejemplaridad.