Como cuenta en su delicioso prólogo Derroteros de un periodista poco nato, Alfredo Bryce Echenique reúne en este libro su trabajo periodístico llevado a cabo durante una década. En él evoca su admiración por los grandes ases del «nuevo periodismo» &Capote, Mailer, Wolfe, Talese& y cómo llegó a la conclusión de que, en todo trabajo periodístico, sólo es posible alcanzar la objetividad total mediante una subjetividad bien intencionada& que el autor practica sin desmayo.En el libro acompañamos al autor durante un viaje a Praga o nos demoramos en el Perú, por ejemplo, o comparecen escritores tan queridos por Bryce Echenique, lector infatigable, como Hemingway, Onetti, Voltaire, Montaigne, García Márquez o Camus. O en Elogio de la lambada nos describe su entusiasmo por la «recatafila de excelentes jóvenes y menos jóvenes escritores españoles» y lamenta que sean aún poco conocidos en América Latina.Unos textos tan personales como a menudo regocijantes, escritos, como Bryce Echenique afirma, a trancas y barrancas, pues «suelo dudar de todo lo que pienso y puedo quedar infinitamente agradecido a aquella persona que me pruebe cúan equivocado estaba acerca de cualquier cosa. En todo caso, detesto la discusión y pienso que la razón solemos tenerla entre todos y que la ironía, tal como un Cervantes o un Rabelais la introdujeron en la novela y en el mundo occidental, consiste precisamente en que la única certeza posible es la que afirma que la certeza absoluta no existe».
Dimensiones: 21 (alto) x 13 (ancho) cm / Nº de páginas: 338