'En este recorrido amoroso que vengo haciendo por las diferentes provincias andaluzas, le toca el turno a Cádiz. Una tierra codiciada en lo antiguo, crisol de civilizaciones, punto de encuento y desencuentro al mismo tiempo, dada su privilegiada situación de paso, de inmuerables pueblos invasores. Puede decirse, sin caer en la hipérbole, que ha sido uno de los lugres más apetecidos del mundo. Geográficamente la provincia de Cádiz divide sus amores casi a partes iguales entre la mar y el campo. A través de los siglos, la historia milenaria de Cádiz ha volcado sobre el pavés de sus campos y playas una serie encadenada de sucesos más o menos legendarios que han pasado de generación en generación por simple tradición oral, al calor del fuego hogañero, o que han sido cuidadosamente recogidos por viejos libros, roídos de orín y tiempo, acurrucados en las estanterías de algunas bibliotecas, esperando la mano amiga de los estudiosos que los vuelva a sacar a la luz.