Este libro singular es el primero sobre la crisis económica escrito por un parado. Y no ofrece soluciones, sino que se limita a lanzar una crítica despiadada contra los culpables. Que son sobre todo los sacerdotes de una religión llamada economía, que ha convertido nuestra civilización en una de las más penosas de la historia. Un texto cargado de humor negro y de denuncias agrias contra un estado de cosas intolerable