Si la profundización democrática requiere de una memoria robusta, consciente de los desastres de la historia española del siglo XX y sin miedo de ofender ni de reescribirse, necesita por igual de una identidad apartada del encierro en lo íntimo o en lo más propio de la tribu. Memoria e identidad se combinan para integrar al disidente y al diferente, y alumbrar formas de ser y de estar más abiertas y ajenas a lo uniforme.
Dimensiones: 22 (alto) x 15 (ancho) cm / Nº de páginas: 358