La madurez personal es hoy, a todos los niveles, un tema de suma actualidad. Sobre todo porque madurar en lo humano no es algo que se improvise. Requiere ponderación de juicio, equilibrio y coherencia, para acertar en las decisiones y hacer amable la convivencia. A partir de algunos de los síntomas más frecuentes de inmadurez, en Aprender a madurar se dan unas pautas sencillas y asequibles que hacen amena su lectura y facilitan su comprensión. ¬