Gibraltar ha sido punto extremo y casi mágico para la antigüedad clásica, puerta de entrada de una invasión que cambió España durante casi ocho siglos, y zona clave de la defensa de las costas del sur peninsular frente a piratas berberiscos en los siglos XVI y XVII.
España, fuese cual fuese su gobierno, mantuvo siempre la reivindicación de su soberanái sobre el territorio. Hasta ahora. En el momento presente la niebla de la dejadez y el entreguismo parece preferir la persistencia de la ususrpación.
Gibraltar ha sido punto extremo y casi mágico para la antigüedad clásica, puerta de entrada de una invasión que cambió España durante casi ocho siglos, y zona clave de la defensa de las costas del sur peninsular frente a piratas berberiscos en los siglos XVI y XVII.
España, fuese cual fuese su gobierno, mantuvo siempre la reivindicación de su soberanái sobre el territorio. Hasta ahora. En el momento presente la niebla de la dejadez y el entreguismo parece preferir la persistencia de la ususrpación.
Gibraltar ha sido punto extremo y casi mágico para la antigüedad clásica, puerta de entrada de una invasión que cambió España durante casi ocho siglos, y zona clave de la defensa de las costas del sur peninsular frente a piratas berberiscos en los siglos XVI y XVII.
España, fuese cual fuese su gobierno, mantuvo siempre la reivindicación de su soberanái sobre el territorio. Hasta ahora. En el momento presente la niebla de la dejadez y el entreguismo parece preferir la persistencia de la ususrpación.
Dimensiones: 23 (alto) x 15 (ancho) cm / Nº de páginas: 282