El vuelo inmóvil nos introduce en el corazón de la mística islámica a partir de uno de sus motivos más fecundos: el viaje nocturno y la ascensión espiritual. A la luz del sufimo, este periplo ultramundano no se mide en distancias físicas o visibles, sino en peldaños de consciencia, estaciones interiores y despojamiento del yo. Es un viaje en el que el sujeto termina por desvanecerse para dejar paso a la Presencia divina. A través de las voces de los grandes maestros &desde la sobriedad metafísica de Ibn &Arab& hasta el arrebato extático de al-Bis&&m& o al-&all&&&, Fernando Mora muestra cómo la aniquilación radical del yo no supone una pérdida estéril, sino el umbral de un retorno: el reconocimiento divino de la existencia. Un estudio luminoso sobre una de las grandes paradojas de la vida espiritual: solo al dejar atrás la ilusión de ser alguien separado puede el ser humano abrirse a aquello que verdaderamente es.