Cuando su madre se marcha, Manuela queda atrapada entre un padre que se refugia en el alcohol y una abuela dispuesta a protegerlo a él a cualquier precio. En aquella casa, todo daño acaba recibiendo un nombre más soportable. La violencia es tristeza. El miedo es preocupación. Perdonar significa querer bien. Solo Lola consigue que el mundo vuelva a parecer un lugar abierto, luminoso, posible.
Dimensiones: 21 (alto) x 14 (ancho) cm / Nº de páginas: 168