Al pequeño dragón le gustaba tanto comer frambuesas que tenía la piel completamente salpicada de lunares rojos. Todos los demás dragones se burlaban de él porque no era verde. ¿Habrá algún sitio donde ser diferente no sea algo de lo que avergonzarse? Un estupendo cuento que muestra la fuerza de la amistad y la superación personal.;Un pequeño dragón de color rosa, al notar que el resto de dragones se ríen de él, decide pintarse de verde para así ser como los demás; sin embargo, este hecho aumenta la hilaridad del grupo y, por tanto, también su sensación de rechazo. Esto le lleva a marcharse. La huida y posterior regreso le valen para descubrir tres cosas importantes: que añora a su grupo, que es más querido de lo que él pensaba y que debe compartir con los demás las frambuesas causantes de su color rosa.