Descubrimos a un Antonio Machado entregado a sus manuscritos, escribiendo y corrigiendo hasta altas horas de la madrugada. Su mundo era su obra -como demostró en los años que pasó en Soria y luego en Baeza, y más aún durante la guerra civil- no era nada sin el mundo.
Dimensiones: 21 (alto) x 15 (ancho) / Nº de páginas: 159