Esta obra presenta una recreación del clásico universal Don Quijote de la Mancha de Miguel de Cervantes, adaptada íntegramente a la forma poética de la décima. A través de un riguroso trabajo de versificación, Alexis Díaz Pimienta traslada la narrativa de las aventuras del hidalgo manchego a una estructura rítmica inspirada en la tradición oral, logrando una simbiosis entre la genialidad cervantina y la musicalidad del repentismo cubano. El libro incluye un prólogo crítico de José Manuel Pedrosa que analiza la conexión entre el mundo sonoro, la oralidad y la estructura literaria de esta reinterpretación.