Un ensayo analítico que reivindica la Ilustración como el pilar fundamental de la modernidad, la razón y los derechos humanos, frente a los embates del oscurantismo, el fundamentalismo religioso y la Contrailustración. El autor explora el legado del Renacimiento y la evolución del pensamiento social, advirtiendo sobre las amenazas contemporáneas al pensamiento crítico y la necesidad de preservar este patrimonio intelectual frente a los intentos de desprestigiar los ideales democráticos y libertarios.