Hubo un tiempo en que los hombres no necesitábamos explicaciones. Entonces todo era impulso: deseo, caza, guerral. Imposible ahora y desde hace siglos, mirar en torno nuestro sin que algo dentro de nosotros demande una razón lógica para lo que veamos. La caza y la seducción tal vez puedan explicarse, pero no la fiesta brava, esa combinación inexacta de ambas. En el toreo está pasión está sujeta a las formalidades de un ritual, pero los parámetros y reglas impuestos por el diseño de la ceremonia no son fronteras sino elementos apenas de un orden necesario para articularla.
Dimensiones: 31 (alto) x 23 (ancho) cm / Nº de páginas: 230