El Tai-chi es fantástico para la salud, puede curar enfermedades, produce longevidad, es bueno para la autodefensa y además es relajante. En el Tai-chi nos relajamos para abrirnos al fluir del chi. El chi es la energía trascendente, la fuerza de la vida. El Profesor Cheng decía, 'el chi que fluye por nuestros cuerpos es el mismo chi que mueve las estrellas en el univero.'