En su primera parte se despliega la atmósfera natural de esa estación pródiga en madureces y sensualidades del color. El poeta vive intensamente ese entorno mágico y lo entrevera con sus vivencias íntimas. El paisaje es una forma de gozo ante las cosas que se suceden ante los ojos. En la segunda parte, Salmos y visiones, predomina un estilo escueto y sentencioso muy impregnado a veces de melancolía, en la que asoman arbustos del dolor y fibras que anuncian la muerte. Es un envés de los que antes se exprime en el esplendor del estió. Ahora prevalecen las palabras secas y los ríos perdidos como señales del cambio que se verifica.
Dimensiones: 18 (alto) x 12,5 (ancho) cm / Nº de páginas: 72 / Peso: 100 g