Si la Filosofía, según Platón, es propio que se llame El bien más grande que la divinidad haya impartido al hombre nunca, el que trabaje para rescatarla del olvido y transmitirla a la posteridad debe necesariamente estarse esforzando para el beneficio de toda la humanidad y al grado más eminente. El cumplimiento de este gran objetivo ha sido la meta de la mayor parte de mi vida y la obra presente sólo fue escrita para promocionar su cumplimiento.