Los movimientos migratorios constituyen un fenómeno de creciente relevancia en el mundo actual. Consideradas en su conjunto, las migraciones son un importante factor de cambio social, tanto para los países emisores como para los receptores. Si para estos últimos el reto es disponer de políticas adecuadas de integración social, para los primeros resulta necesario aprovechar las oportunidades que brinda el fenómeno, aminorando sus costes económicos y sociales.