Las relaciones entre la mayoría heterosexual y la minoría gay se están redefiniendo en nuestro país de forma sustantiva. Las primeras asociacions militantes surgen en los años setenta; tras una etapa de letargo, a finales de la década de los ochenta se va articulando una interlocución política fuerte y unificada, colocando en la agenda política las reivindicaciones del movimiento en tanto derechos de ciudadanía.