La muerte de Floyd desató la mayor ola de protestas contra la violencia racial que se ha producido en Estados Unidos. La reacción y las provocaciones del entonces presidente Trump no hicieron más que alargar y agudizar las revueltas. La elección del presidente Biden ha permitido iniciar una serie de respuestas institucionales que buscan afrontar el racismo sistémico en Estados Unidos. Tiene razón Gianna, la hija de siete años de Floyd, cuando dijo: &Mi papá ha cambiado el mundo&.