El rostro del corazónLa lágrimaLo que queda de lo que fue y de lo aún por celebrarPlacer, ¿dices?: íObediencia!La historia incaducable del tiempo devorando a cuánto de semilla o simiente creceLa culpa como alimentoPolvo del camino aún por descifrarLo invisible en presente eternoLe llaman amorSe mastica-La verdad el templo de la servidumbreLa mentira el ueldo que la sostieneIncontable manjar del vientre que, inocente y sin red, renta al tú, al yo, al nosotros-: figurantes, sí, dientes, en el sangrado de la pantalla-En ese banquete de lo que nos fue dado, el poeta, fértil y desobediente, certifica la inutilidad del yugo que nos celebra vivos y, sin más peso, mastica feliz y sin tasas contra toda consecuencia, la carnal antología de células, genes, fotogramas, cromosomas-Todo es bellezaConfirmación de que la nada no existe, ya sabes,Contra las sombras el latido grandeDe la hondura de la ciénaga, el inasequible latido que al corazón crece: El grito que ríeLa voz que el silencio encuerpa:El pulgar de la alegría.
Dimensiones: 22,9 (alto) x 15,2 (ancho) cm / Nº de páginas: 226 / Peso: 300 g