A través de un relato alegórico, esta obra desafía los estereotipos tradicionales de los cuentos clásicos donde la figura femenina aguarda ser rescatada. La autora propone una nueva narrativa donde la princesa, lejos de la debilidad, lidera sus propias decisiones y forja alianzas inesperadas, incluso con figuras tradicionalmente temidas como los dragones, promoviendo valores de empoderamiento, empatía y liderazgo desde la infancia.