A través de los ojos de un niño, este relato captura las vivencias cotidianas y las pequeñas tragedias personales durante el confinamiento por la pandemia de COVID 19. La historia, narrada con inocencia y realismo, refleja las restricciones de movilidad, la convivencia familiar y el impacto de las medidas sanitarias en la vida diaria, rescatando el valor de la cotidianidad en situaciones extraordinarias.