Tal vez podría decirse que El último hombre en Toribio es una novela costumbrista, un thriller rural, aunque el delito en cuestión es humilde y la trama acompaña esta sencillez. Pero en verdad, todo esto es una excusa para hablar de otras cosas. La verdadera naturaleza de esta novela se nos va desgranando a medida que sus protagonistas descubren sus ideas, sus sentimientos y su posición frente al desarraigo o el abandono.
Lo que deja esta migración interna, lo que subyace en todo viaje definitivo, todo esto campa por estas páginas y también la terquedad del último habitante, aferrado a su tierra y a su pasado como un bastión que nos obliga a mirar hacia atrás para saber de dónde venimos.
No hay pretensión de otra cosa en El último hombre en Toribio, solo una conmovedora y entrañable mirada hacia los pueblos olvidados de un país que algunos prefieren ?vaciado? y otros resistir hasta las últimas consecuencias.
Dimensiones: 21 (alto) x 14,8 (ancho) cm / Nº de páginas: 146