Este título es una obra singular dentro de la producción de Valle-Inclán, en la que el autor despliega su estilo modernista más depurado y reflexivo. Se trata de un ensayo de carácter estético y filosófico, escrito en un lenguaje poético que roza lo místico, donde Valle-Inclán expone sus ideas sobre el arte, la espiritualidad y la trascendencia.
Dimensiones: 21 (alto) x 13 (ancho) cm / Nº de páginas: 271