La historia subraya la importancia del amor familiar, la paciencia y la compasión ante la enfermedad de un ser querido. Carla aprende a valorar los momentos compartidos con su abuelo, incluso cuando la memoria comienza a desvanecerse. La transición a la residencia es un momento difícil, pero la familia se mantiene unida, mostrando cómo el amor puede adaptarse y perdurar. Carla convierte esta experiencia en una fuente de empatía y apoyo para los demás.
Me llamo Carla y os voy a contar lo que pasó en mi casa cuando tenía once años. Esta es la historia de mi abuelo Julián, una persona muy importante en mi vida, que comenzó a cambiar a causa del alzhéimer, una enfermedad cuyo nombre apenas sabía pronunciar. A través de mis recuerdos, reflexiono sobre cómo esta enfermedad afectó nuestra vida familiar y cómo, tras su traslado a una residencia, encontré consuelo en mi vocación como maestra de Educación Especial. Esta historia no es una visión clínica, sino un relato íntimo de lo que significa amar y acompañar a alguien que empieza a perderse en sus recuerdos.
Dimensiones: 24 (alto) x 17 (ancho) / Nº de páginas: 40 / Peso: 309 g