Si le cuentas a tu familia y a tus amistades que te vas a asilvestrar, ¡quizá se preocupen! Pero asilvestrarse no va de vivir en los árboles ni de unirse a una manada de elefantes. Implica cambiar nuestra mirada y nuestros hábitos para permitir que la naturaleza salvaje florezca de nuevo y haga las funciones que garantizan nuestra vida y la de lo que nos rodea.
Dimensiones: 22 (alto) x 14 (ancho) / Nº de páginas: 48