El relato deslumbrante de una vida que es memoria de México y de su fascinante literatura.Tras la saga dedicada a sus orígenes llamada no sin ironía «Una familia ejemplar», Gonzalo Celorio habla de sí mismo, y nos entrega unas memorias deslumbrantes que son también una gran obra literaria. Asistimos en primera persona a la vida privada y la vida pública, a su vocación literaria, su formación intelectual, sus tareas institucionales como maestro, académico, editor, difusor de la cultura& pero a la vez, en una magnífica estructura zigzagueante, a su vida más íntima: «Cuando visitaba con enfermiza asiduidad el Bar León para oír música guapachosa, los parroquianos del lugar no podían creer que yo fuera un &respetado& profesor universitario que además ejercía determinadas funciones académico-administrativas, mientras que mis alumnos y mis colegas de la facultad, salvo casos excepcionales, no imaginaban que, al salir del aula tras dar mi &docta& clase o de mi oficina después de haber cumplido con mis obligaciones burocráticas, me apresurara a recorrer semejantes antros del centro histórico de la ciudad». Están aquí pues sus exultantes pasiones: la palabra, la literatura, el teatro, la música popular, la fiesta, la celebración, los rituales domésticos, el barroco, la arquitectura, el magisterio, la amistad, el amor y sus simulacros.
Dimensiones: 22,5 (alto) x 14,8 (ancho) / Nº de páginas: 504 / Peso: 693 g