La filosofía no existiría sin el asombro, sin la curiosidad por entender el mundo. Así lo dijeron ya Platón y Aristóteles. Pero hoy en día, en que &lo entendemos casi todo&& tenemos que inventar los medios para recuperar este asombro, y la mejor manera para ello es acercar la filosofía a nuestra vida cotidiana. Así, se trata de desconectar nuestros dispositivos electrónicos, de apagar las pantallas y dedicarnos, aunque sea sólo por un momento, a vivir &sin filtros& y recobrar las pequeñas cosas de nuestra existencia. Podemos aventurarnos a inventar países, a medir el mundo con un camembert, a contemplar un envase como si fuera un cuadro, a intentar olvidar nuestro apellido, a fabricar sobre el terreno desajustes horarios& En definitiva, jugar y recobrar nuestra capacidad de filosofar.
Dimensiones: 23,3 (alto) x 15,5 (ancho) cm / Nº de páginas: 160 / Peso: 288 g