Guillermo Ortiz nos mostró con el exitoso, Un tipo que flota, que el humor de y sobre náufragos es imperecedero, y probablemente uno de los géneros más metidos en la psique de los lectores.
Ahora, varios años después, el autor da un compañero de fatigas a su solitario náufrago, e incluso redondea la tradición haciéndoles llegar a una isla.
Los náufragos de Orx no son hombres banales. Ellos reflexionan sobre su situación, la vida, el universo.
Y todo ello con un sentido del humor que desborda profundidad y originalidad.
Ya no tenemos, Lost , o la isla de Arrow, no nos acaba de convencer, pero llega la isla de Dos tipos que flotan.
Dimensiones: 24 (alto) x 16 (ancho) cm / Nº de páginas: 104