Una de las críticas más lúcidas de la clase media española de la Transición.
El matrimonio Rebolledo, José (Alfredo Landa) y Conchi (María Casanova), con sus dos hijos, parecen la familia perfecta. Él tiene un buen trabajo en una compañía de seguros y su mujer le ama sinceramente. Pueden permitirse algunos caprichos y han adquirido un chalé en la Sierra de Guadarrama (Madrid), donde pasan los fines de semana en compañía de familia y amigos, haciendo deporte y barbacoas. Sin embargo, esta aparente felicidad esconde una sensación de profunda frustración por el estilo de vida escogido.