Sólo Dan Aykroyd y Tom Hanks podían interpretar este divertidisimo homenaje al cine policiaco de los años 50 y 60. Una pareja disparatada de detectives que une sus esfuerzos para salvar la ciudad de Los Ángeles de las maquinaciones de un loco reverendo (Christopher Plummer) y una corrupta jefe de policia (Elizabeth Ashey).