Cómo montar tu propio huerto urbano en casa
Para saborear tomates frescos cultivados en cada jardín no hace falta un gran despliegue de metros de huerto. Basta con acondicionar un balcón o terraza para obtener un vergel prolífico que de en cada estación frutas y verduras que puedan ir de la huerta a la mesa. La sensación de satisfacción es elevada, pero la lección de aprendizaje sobre los ritmos de la vida, la atención y la constancia, es de una materia inmejorable.
¿Qué es un huerto urbano y por qué empezar ahora?
Si tu sensibilidad ecológica no ha hecho más que crecer y afianzarse con el paso de los últimos años, tal vez estés en un punto adecuado para iniciarte en la aventura del huerto urbano. Efectivamente, como su nombre indica, no es necesario disfrutar de los paisajes campestres para poder arrancar. A veces basta con un balcón, una buena orientación, los maceteros adecuados y saber que esta será una tarea que requerirá constancia y atención. Pero también una muy gratificante. Aunque el ensayo-error será una condición indispensable para el éxito, cultivar un huerto comestible es una labor que genera una gran satisfacción.
¿Qué necesitas para empezar?
Kits perfectos para los no iniciados
Son ideales para aquellos que se enfrentan por primera vez al reto de cultivar sus propios alimentos, pero también constituyen un regalo orginal perfecto. En muchos casos, reúnen tanto las semillas como el sustrato, además de una explicación clara con instrucciones para llevar a cabo el huerto con un resultado de éxito. Desde árboles con muchas ganas de crecer a hierbas aromáticas, pasando por tomates o el jarrón perfecto para cultivar una planta de aguacate. Explora las opciones y anímate a arrancar.
Materiales y herramientas necesarias
Un pequeño huerto urbano puede ser un vergel feliz y fructífero en no demasiado espacio. Tan sólo tienes que conocer bien las necesidades específicas de cada planta que cultivas. Macetas y jardineras son contenedores suficientes para cultivar muchas verduras de hoja como lechuga, rúcula, escarola, o incluso algunos cultivos de raíz como rábanos y zanahorias. Pero tampoco se necesita mucho espacio para cultivar tomates, pimientos, puerros o cebollas. Es más importante hacerse con un sustrato de primera calidad, ajustar bien las necesidades de riego específicas de cada cultivo, y disfrutar en el proceso. Hoy existen jardineras elevadas o mesas de cultivo pensadas para huerto que facilitan mucho la tarea.
Libros y guías imprescindibles
Es de sabios dejarse enseñar por quienes conocen más que tú mismo una materia. Si eres un recién llegado al mundo hortelano, hay muchas guías, manuales y herramientas elaboradas por expertos que te darán la mano y te llevarán paso a paso por tu nuevo viaje agreste. Conocer las fechas de siembra de cada variedad, la cantidad de sustrato adecuado para cada cultivo y sus correspondientes necesidades de riego, las plagas que puede sufrir y cómo evitarlas te ayudará ahorrarte mucha frustración. De la misma manera, si pretendes que esta sea una aventura familiar con la que pasar tiempo de calidad con los pequeños de la casa, existen también libros adaptados que guían con ilusión a los más pequeños en sus primeras tareas en el jardín.
De la terraza al comedor: hay una planta artificial (hiper realista) para cada rincón de tu hogar
Libros perfectos para leer en un jardín
Oda a las fibras naturales en primavera: 6 materiales que no pueden faltar en tu casa
9 libros infantiles para descubrir, amar y proteger la naturaleza
