Escritoras que firmaron sus obras con nombres masculinos
Creatividad: Paula Jara Xelmírez
Hoy en día reconocemos al instante los nombres de Jane Austen o Emily Brontë, figuras clave en el desarrollo de la literatura universal, pero no les ocurrió lo mismo a los lectores de su tiempo. Estas autoras utilizaron un seudónimo para firmar sus obras, o incluso evitaron firmarlas de cualquier manera, entregando al mundo textos anónimos. Esto les condedió en su tiempo un extra de libertad creativa en un tiempo en el que la moral de las mujeres estaba muy vigilada por la autoridad masculina, pero el precio fue alto: la posibilidad de recibir durante su vida el crédito de la autoría de sus obras y el justo pago que merecían por ellas. Puede parecer algo de otro siglo, pero es el mismo motivo por el que la autora de la saga de Harry Potter, J K Rowling, eligió firmar con sus iniciales y evitar revelar su identidad femenina.
Conoce a las autoras que firmaron con seudónimos masculinos falsos, con sus iniciales o directamente obviaron introducir una firma. Son más de las que sospechas, y te sorprenderá saber lo conocidas que son sus obras.
Jane Austen
Es el caso de Jane Austen (1775-1817), que jamás firmó ninguna de sus obras con su nombre auténtico sino con un nada preciso “By a Lady” (por una dama). Fue la única osadía que se permitió, hacer constar que la autora de aquellas maravillosas novelas —Orgullo y prejuicio, Sentido y sensibilidad, Emma…— había sido una mujer. Fuera de su círculo familiar estrecho, nadie más sabía que escribía novelas.
13,95 €
13,25 €
Las hermanas Brontë
Tampoco firmaron con sus nombres las conocidísimas hermanas Brontë, Charlotte (1816-1855), Emily (1818-1848) y Anne (1820-1849), autoras de Jane Eyre, Cumbres borrascosas y Agnes Grey, respectivamente. Estas tres británicas rubricaron sus novelas con los seudónimos Currer, Ellis y Acton Bell para burlar de esta manera los prejuicios sobre las mujeres intelectuales que se daban en la época victoriana que les tocó vivir. Eso sí, aunque los nombres eran masculinos, se correspondían con las iniciales de sus nombres de pila. Anne y Charlotte, que recibieron una crítica muy favorable al publicar sus novelas, sí se atrevieron a revelar su identidad. No lo haría así Emily Brontë, quien recibió duras críticas por Cumbres Borrascosas.
George Eliot
Tras el nombre de George Eliot se esconde la poeta y novelista Mary Anne Evans (1819-1880), autora del clásico de la literatura inglesa del XIX Middlemarch, al que algunos críticos consideran la mejor novela escrita en inglés de su siglo. Ella prefirió firmar de esta manera para evitar que sus libros fuesen ninguneados por el hecho de ser escritos por una mujer. No fue esa su única obra. También son suyas novelas como Escenas de la vida parroquial y El molino del Floss, aunque fue en su poesía donde se descubrió como alguien que se rebeló contra la norma.
21,95 €
20,85 €
George Sand
En Francia, George Sand fue el seudónimo elegido por Amandine Dupin (1804-1886) para firmar sus libros cuando inició su carrera literaria tras su divorcio, en 1831. La primera obra que publicó con su seudónimo fue Indiana. Pero esta autora del romanticismo francés destacó también por sus escritos políticos. Dupin, que gozaba de gran popularidad en su época, se vestía con ropas masculinas para moverse por los círculos intelectuales de París y para conseguir acceder a lugares solo permitidos para hombres.
Louisa May Alcott
En Estados Unidos, Louisa May Alcott (1832-1888), la autora de Mujercitas (que sí publicó con su verdadera identidad), firmó con el nombre de A. M. Barnard una colección de novelas y relatos donde abordaba temas tabúes entonces como el adulterio y el incesto.
Fernán Caballero
En España, Fernán Caballero (1796-1877) es el nombre escogido por la escritora Cecilia Böhl de Faber, autora de La gaviota, para firmar sus novelas. Su padre, cónsul alemán y reconocido hispanófilo, siempre le aconsejó que no perdiera el tiempo escribiendo ya que aquel era un oficio de hombres, pero su madre fue una figura clave en el ámbito intelectual en el que se gestó la Constitución Española de 1812.
Victor Català
Caterina Albert (1869-1966), autora de La infanticida y Soledad, usó el seudónimo de Víctor Catalá para evitar las críticas despiadadas de sus contemporáneos. Toda una percursora de las letras modernas catalanas y una figura clave en el movimiento modernista, tan influyente en Cataluña.
Isak Dinensen
Karen von Blixen-Finecke (1885-1962) es la verdadera autora de Memorias de África, que relata en primera persona cómo era la vida colonial en aquel continente en las postrimerías del Imperio británico. Sin embargo, prefirió firmarlo como Isak Dinensen, nombre con el que todavía hoy se publica su novela autobiográfica.
P. L. Travers
En otras ocasiones, las autoras han escondido sus nombres de pila bajo la imprecisión de unas siglas. Tal es el caso de Pamela Lyndon Travers (1899-1996), que firmó su conocidísima Mary Poppins como P.L. Travers.
J. K. Rowling
Lo mismo les ocurrió a J.K. Rowling (1965), autora de la saga Harry Potter, a quien su editor aconsejó camuflar el Joanne de su nombre porque pensaba que los niños no leerían un libro que estuviera firmado por una mujer.
E. L. James
Erika Leonard Mitchell escribió la popular saga de romance erótico de Cincuenta sombras de Grey, una historia que originariamente comenzó como un fanfiction de Crepúsculo, bajo el seudónimo E. L. James.
13,25 €
13,95 €
Una mujer en Berlín
Una mujer en Berlín narra en forma de diario las violaciones que sufrieron las mujeres alemanas tras la ocupación de la ciudad germana por el Ejército soviético durante los últimos días de la II Guerra Mundial. Hoy se atribuye su autoría a la periodista alemana Marta Hillers (1911-2001), que vivió en primera persona los horrores que cuenta en su obra. El libro fue muy controvertido en su momento ya que se le acusó de avergonzar a las mujeres alemanas contando estos sucesos. Quizá por ello y para preservar su propia identidad, Hillers no quiso firmarlo ni permitió su republicación mientras vivió. Solo tras su muerte en 2001 este diario pudo ser reeditado.
Las mejores voces femeninas (y los vinilos) que cambiaron la historia
10 Nobel de Literatura recientes que tienes que conocer
'Hamnet': El fenómeno narrativo imparable que apunta hacia los Oscar
Emily Brontë en 6 datos que tienes que conocer
