Salomon Genesis 2: así es la nueva zapatilla para correr por todo tipo de terrenos
Cortesía Salomon
Todo corredor de montaña conoce el dilema. Una zapatilla para la pista rápida, otra para el terreno técnico, otra más para las tiradas largas en las que los kilómetros pesan más que el desnivel. El zapatero, lleno; la mochila, indecisa. Salomon ha decidido ponerle fin a ese debate con la Genesis 2, una zapatilla pensada para hacerlo (casi) todo sin renunciar a nada.
Esta segunda versión parte del ADN de la Genesis original, pero afina cada detalle. El objetivo es que la pisada sea más fluida, más segura y más divertida, incluso cuando el sendero se pone serio.
Amortiguación que devuelve lo que le das
El corazón de la Genesis 2 late en su mediasuela optiFOAM actualizada. Traducido a sensaciones: aterrizajes más suaves y un rebote más vivo en cada zancada, sin que la zapatilla se vuelva inestable cuando el terreno se complica.
A esto se suma una geometría rocker optimizada, esa ligera curvatura que hace que el pie ruede hacia delante casi por inercia. Las transiciones se vuelven más naturales y mantener el ritmo en subidas, bajadas y falsos llanos cuesta un poco menos. Tus piernas lo notarán en el kilómetro 20. Y te lo agradecerán en el 30.
Estabilidad y agarre sin límites
Correr por montaña exige confianza, sobre todo cuando toca bajar por una pedrera o cruzar un tramo de raíces traicioneras. Para eso, Salomon ha rediseñado su sistema activeCHASSIS, integrado en la propia mediasuela. Guía el pie y aporta estabilidad extra, pero sin encorsetarlo: la pisada sigue siendo natural y el tobillo conserva su libertad de movimiento.
Abajo, donde la zapatilla se juega el tipo, aparece la renovada suela All Terrain contaGRIP. Sus tacos, rediseñados y con 4 mm de profundidad, ofrecen tracción fiable en roca, tierra, barro o hierba húmeda. Como su propio nombre indica, no tiene terreno favorito.
Ligera, transpirable y hecha para durar
El upper apuesta por la construcción Matryx, un tejido de fibras técnicas muy resistentes a la abrasión que, a la vez, deja respirar al pie. Resultado: una zapatilla capaz de aguantar roces con piedras y matorrales sin convertirse en una sauna. Especialmente agradecida en climas cálidos, ambientes húmedos y esas jornadas en las que sales con la primera luz y vuelves cuando ya han encendido las farolas del pueblo.
Todo ello en un conjunto ligero: 281 gramos en la versión de hombre y 241 en la de mujer. Es una zapatilla para quien quiere una sola zapatilla que le acompañe en el entreno de entre semana, en la salida larga del domingo y en esa carrera de montaña que lleva meses marcada en rojo. También para quien empieza en el trail y busca una apuesta segura, cómoda y sin complicaciones. En definitiva, para cualquiera que mire un sendero y piense: vamos a ver adónde lleva.
La importancia de ser un pilates boy: todo lo que esta disciplina puede aportar a tu fuerza
'Performance gear': la electrónica deportiva que va a hacer que seas mejor atleta
Oversized, neutro y con buenas zapatillas: así se entrena ahora
Horma, drop y geometría: así son las mejores zapatillas de running para mujer
